Trabajando en dos países

Maria Tandeck tiene 27 años y viaja por su trabajo periódicamente entre Alemania y Polonia. "Esta vida se adapta muy bien a mí", dice este convencida europeísta.

Stephan Pramme - Maria Tandeck

“Como estudiante de Derecho en la Universidad Europea Viadrina cruzaba casi todos los días la frontera entre Alemania y Polonia: las clases teóricas eran tanto en Frankfurt an der Oder, Alemania, como en la ciudad vecina de Słubice, en Polonia. La vida cotidiana en Viadrina es como una Europa en miniatura. También hoy viajo a menudo entre los dos países: trabajo en Poznan, Wroclaw y Berlín. Para una empresa polaca coordino proyectos de formación profesional, financiados por el Fondo Social Europeo. Como jurista me ocupo también de nuestras postulaciones a concursos públicos. 

Actualmente estoy en Berlín y asesoro a un grupo de 65 jóvenes desempleados procedentes de Polonia que hacen aquí una pasantía de dos meses. Cuando se trata de cómo integrar a personas en el mercado laboral, los países europeos pueden aprender mucho mutuamente. La formación profesional alberga grandes oportunidades para la integración europea.

“Apenas obstáculos para la vida cotidiana”

Creo que la vida como empleada alemana-polaca se adapta muy bien a mí. Me gusta ser móvil, viví en Gales como becaria de Erasmus, hice una pasantía en el Parlamento Europeo en Bruselas y he viajado mucho. Después de siete años de estudios y trabajo en Alemania, quería estar más cerca de mi patria, Polonia, pero sin abandonar Berlín. El empleo en ambos países es para mí una buena solución. Apenas supone obstáculos para la vida cotidiana. Cruzo sin problemas la frontera y no tengo tampoco otras dificultades burocráticas.

Mi situación actual me da la oportunidad de hablar en favor de Europa a un gran número de personas. Siempre lo he hecho. Soy entusiasta europeísta y veo todos los días lo que hemos ganado. Pero no todos han tenido la misma experiencia positiva con Europa. Desde que acompaño a jóvenes desempleados como parte de mi trabajo, veo eso con mayor claridad. Yo entiendo que los jóvenes estén decepcionados si no pueden encontrar empleo después de su formación. Los mensajes populistas les seducen fácilmente. Quisiera decirles a ellos que deben aceptar ciertos inconvenientes si desean conocer mejor Europa. Y que al final vale la pena.

Soy consciente de que para Europa la situación actual no es fácil. Pero yo sigo siendo optimista. Cuando los domingos estoy en Berlín, voy a las manifestaciones de ‘Pulse of Europe‘. Estas acciones pro europeas, que son cada vez mayores, me parecen muy importantes.”

Protocolo: Helen Sibum

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