Creando iguales oportunidades

Alemania, comprometida con la igualdad y los derechos de la mujer en el mundo.

La igualdad de derechos es un principio de la política de desarrollo.
La igualdad de derechos es un principio de la política de desarrollo. dpa

El Día Internacional de la Mujer en 2018 está marcado por un aniversario destacado: hace 100 años, las mujeres en Alemania ganaban el derecho de voto. Todo un hito en el camino hacia una mayor igualdad de derechos. En todo el mundo, muchas mujeres y niñas aún están lejos de tener la misma participación en pie de igualdad. Los modelos tradicionales las desfavorecen en la educación y en la atención de la salud. Muchas son víctimas de abuso sexual, trata de personas, violencia doméstica, matrimonio forzado o mutilación genital. El Gobierno de Alemania fortalece los derechos de las mujeres con un gran número de proyectos, emprendiendo también caminos no convencionales.

¿Qué tan importante es la igualdad en la política de cooperación para el desarrollo de Alemania?

"Los mismos derechos, los mismos deberes, las mismos oportunidades y el mismo poder para mujeres y hombres" es un principio de la cooperación alemana para el desarrollo. El compromiso con la igualdad de derechos es un elemento común en todos los campos.

Quick facts
73
por ciento

de las mujeres en Alemania realizan una actividad remunerada.

6,6
por ciento

menos que los hombres ganan las mujeres en Alemania (brecha salarial de género ajustada).

47
por ciento

de las mujeres trabaja en tiempo parcial; de ellas, el 13 por ciento en forma involuntaria.

50,5
por ciento

de quienes comienzan estudios universitarios en Alemania son mujeres.

¿Cómo se puede mejorar la situación legal de las mujeres?

Importantes son los lugares de atención, que aconsejan y ayudan. En Bangladesh, por ejemplo, Alemania apoya cafés de mujeres para las trabajadoras de la industria textil. Las mujeres aprenden allí cómo hacer valer sus derechos. Las iniciativas locales son socios importantes en la educación sobre los derechos de las mujeres en Nicaragua, así como en la promoción de las mujeres desplazadas en Colombia. En Afganistán, Alemania apoya el acceso de mujeres y niñas a instituciones legales. Los consejos de aldea y de ancianos son sensibilizados respecto de los derechos de las mujeres, y fiscales y abogados reciben capacitación en materia de derecho de familia y de herencia.

¿Qué hacer contra la violencia de género?

La mejor forma es prevenirla. Por la prevención apuesta un proyecto transnacional en Bolivia, Ecuador, Paraguay y Perú, apoyado por la Asociación Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ), llamado Combatir la Violencia contra las Mujeres en Latinoamérica (ComVoMujer). Alrededor del 30 al 50 por ciento de las mujeres en la región andina son víctimas de agresiones físicas, especialmente por parte de parejas y exparejas. El programa integra exitosamente a niños y hombres. Y atribuye gran importancia al esclarecimiento, con el curso "Ruta Participativa – De salto en salto a la violencia ponemos alto". 17.000 niños han sido introducidos, en forma lúdica, al tema de la violencia contra mujeres, y se ha capacitado a unos mil instructores. Más de 400 empresas en la región implementan campañas y cursos en la lucha contra la violencia de género. Particularmente efectiva fue la cooperación con la mayor empresa de telecomunicaciones de Ecuador. El resultado fue la app Junt@s, que permite a mujeres enviar una señal de alarma a la central de emergencias mediante un simple clic en la app.

En más de tres cuartas partes de los países, las mujeres son discriminadas en el mercado laboral. ¿Cómo cambiar eso?

Las mujeres a menudo no pueden solicitar créditos o son desfavorecidas en el derecho de herencia. Trabajan con más frecuencia que los hombres como pequeñas empresarias, empleadas domésticas o vendedoras ambulantes, y viven en condiciones inseguras. En promedio, ganan un 17 por ciento menos que los hombres, pero hacen la mayor parte del trabajo. Esto demuestra miopía social, ya que las mujeres invierten el 90 por ciento de sus ingresos en la educación, la salud y el cuidado de su familia, y los hombres solo un 30 por ciento.

En el marco de la presidencia del G7 de 2015, Alemania lanzó una Iniciativa para impulsar el poder económico de las mujeres. También la Cumbre del G20 2017 en Alemania se enfocó en la igualdad. Las 20 economías más desarrolladas y emergentes se comprometieron a reducir la brecha salarial entre mujeres y hombres, y a eliminar la discriminación en el lugar de trabajo. Además aprobaron una iniciativa que apoya financieramente a mujeres empresarias

Alemania respalda los Women‘s Empowerment Principles para la igualdad de oportunidades desarrollados por ONU Mujeres y el Pacto Mundial de las Naciones Unidas: siete principios para empoderar a las mujeres en empresas.

¿Cuál es el papel de los hombres?

El concepto de Gobierno alemán involucra activamente a hombres en posiciones clave, como padres, líderes religiosos, parlamentarios o empresarios, en los procesos de cambio. Su especial posición influye en la opinión de otros. Un ejemplo es el proceso de diálogo con líderes islámicos que Alemania apoya en Mauritania. Como resultado, elaboraron una fetua, es decir, un pronunciamiento legal religioso, en contra de la mutilación genital. Un avance enorme.

Muchos proyectos educativos desean poner en tela de juicio los modelos de conducta. ¿Cómo se puede lograr?

En Nepal, por ejemplo, el Gobierno alemán promueve la reintegración de excombatientes. Son entrenados en profesiones que no se corresponden con los modelos tradicionales. Hombres aprenden costuraría, mujeres trabajan como electricistas. Un total de 14.000 personas ya han sido capacitadas. El 72 por ciento de las mujeres participantes han mejorado su situación económica.

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