Gestión de crisis en red

Alemania contribuye con un gran número de proyectos a la estabilización y al abastecimiento básico humanitario en regiones en crisis.

Mit einer Vielzahl von Projekten trägt Deutschland zur Stabilisierung und humanitären Grundversorgung in Krisenregionen bei.
Sia Kambou/AFP/Getty Images

Jörg Kühnel, alemán, director adjunto del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) en Nigeria, recuerda vívidamente el 9 de mayo de 2018, día en que culminó el primer Foro de Gobernadores, en Maiduguri, un antiguo bastión de la milicia terrorista Boko Haram en el noreste del país. La idea de la conferencia, organizada por el PNUD, era reunir a todos los actores políticos de la región y crear un foro de intercambio. “Fue un enorme éxito y la primera conferencia de este tipo en la región”, dice Kühnel.

La reunión fue especial por varias razones. Participaron cuatro países, Nigeria, Camerún, Níger y Chad, todos ellos limítrofes con una de las regiones políticamente más frágiles del mundo, la cuenca del lago Chad. Además, a pesar de la tensa situación de seguridad, acudieron y estuvieron presentes en el Foro representantes de alto nivel de la comunidad internacional. “Queríamos enviar una fuerte señal política y demostrar que apoyamos muy seriamente a la región”, agrega Kühnel.

El Foro de Gobernadores, que desde entonces se celebra anualmente, forma parte de un amplio proyecto de estabilización del PNUD en la cuenca del lago Chad, que el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania apoya desde octubre de 2017. El proyecto tiene por objeto contribuir a la resolución del conflicto y promover la paz. “El tema de que tenemos que abordar juntos la ayuda humanitaria, el fomento de la paz y el desarrollo ya se abordó en teoría en la Cumbre Mundial Humanitaria de 2016. Esta fue ahora la aplicación práctica”, dice Kühnel.

Estabilidad en el camino hacia la paz

Además de la creación de foros políticos regionales, el proyecto del PNUD se aboca a la adopción de medidas destinadas a asegurar el abastecimiento básico en comunidades del noreste de Nigeria e intentar resocializar a excombatientes de Boko Haram. “Todo ello es extremadamente exigente, pero, en nuestra opinión, esencial y decisivo en los esfuerzos para ayudar a la región a recuperarse a mediano y largo plazo”, dice Kühnel. Agrega que se trata de devolver a la gente una sensación de seguridad y control sobre la situación. El objetivo es alcanzar, sobre todo, a los jóvenes que, por falta de perspectivas, se unieron a uno de los muchos grupos armados, ya sea Boko Haram o alguna de las milicias civiles defensivas creadas durante el conflicto. “Fuimos de comunidad en comunidad durante seis meses, preguntándole a la gente: ¿qué debe suceder para que los excombatientes y milicanos  puedan ser reintegrados en las comunidades?”

La problemática en la cuenca del lago Chad es compleja. La lucha contra el grupo terrorista Boko Haram ha costado la vida de al menos 25.000 civiles desde 2009, más de dos millones de personas han sido desplazadas y alrededor de 3,6 millones ­están amenazadas de hambre aguda. Además, el ­rápido crecimiento de la población provoca escasez de recursos.

Kühnel subraya que decisiva para las actividades de estabilización fue la rápida disposición del Ministerio Federal de RR. EE. de Alemania a proporcionar un impulso conceptual y desarrollar un programa claramente político. “Cuando, durante nuestra fase piloto, a principios de 2017, nos dimos cuenta de que no podíamos hacerlo solos, hablamos con varios socios. Muchos se mostraron escépticos en cuanto a si se cumplían los requisitos básicos en esa región en situación tan crítica y con tantas necesidades de ayuda humanitaria como para que proyectos políticos pudieran tener un impacto positivo en el desarrollo de los países de la cuenca. Pero el ministerio no dudó un instante e inmediatamente inició el proceso político.“

“Política exterior con recursos”

Para Ekkehard Brose, esa información confirma que el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania va por buen camino en su compromiso internacional. Brose es el Comisionado para Prevención Civil y Estabilización en la nueva División de Prevención de Crisis, Estabilización, Rehabilitación Posconflicto y Ayuda Humanitaria, que se creó en el ministerio en 2015. “El objetivo era redefinir el compromiso de la política exterior en regiones en crisis”, dice Brose. “Una política exterior moderna hoy en día significa más que una diplomacia clásica. Especialmente en las crisis, lo central es apoyar los objetivos políticos con instrumentos a medida, como la promoción del Estado de derecho, la mediación, la reforma del sector de la seguridad o el análisis del pasado. Para ello fue acuñada la expresión ‘política exterior con recursos’, en cuya implementación hemos concentrado personal, recursos y competencias”, dice Brose. La política de crisis exige un enfoque en red: las medidas diplomáticas, de política de desarrollo y de seguridad deben desplegarse de manera flexible y coordinada en función de las necesidades.

Central fue inicialmente el debate sobre el concepto mismo de estabilidad. Para el Ministerio Federal de RR. EE. fueron decisivas particularmente las experiencias en Afganistán e Irak. El propio Brose fue embajador en Irak de 2014 a 2016. “Ya habíamos trabajado allí estrechamente con el PNUD, lo que, sin duda, contribuyó a que la cooperación en la cuenca del lago Chad funcionara tan bien desde el principio. Según las directrices del Gobierno alemán adoptadas por el Gabinete en octubre de 2017, la estabilización es un enfoque para abordar conflictos violentos con procesos políticos de resolución de conflictos.

Otro ejemplo del nuevo compromiso de Alemania con los esfuerzos de estabilización es su cooperación con la organización no gubernamental británica Conciliation Resources (CR). Al igual que el PNUD, también CR implementa medidas de consolidación de la paz en el noreste de Nigeria. Desde hace años, CR crea “Youth Peace Platforms” (YPP) para llegar a aquellos que, según su análisis, se hallan en el foco del conflicto: los jóvenes. “Si queremos lograr una prevención de crisis eficaz en la región, tenemos que ocuparnos de los jóvenes”, dice Janet Adama Mohammed, directora del programa de CR para África Occidental. “Ellos son los que más sufren”, agrega.

Prevención de  crisis en Nigeria

Las YPP son lugares de encuentro para los jóvenes, en los que, primero, encuentran protección y luego apoyo para volver a dar estructura y perspectiva a su vida cotidiana. “Uno de los principales problemas de la cuenca del lago Chad es el fracaso de las estructuras estatales”, dice Mohammed. “Creemos que para la prevención de conflictos es absolutamente decisivo a largo plazo que la gente perciba que se respetan el Estado de derecho y la participación política. El Ministerio Federal de Relaciones Exteriores promueve esas y otras formas similares de diálogo como parte de su enfoque de estabilización, con el objetivo de que los beneficios de la coexistencia pacífica sean rápidamente visibles para la población en forma de “dividendos de paz”.

El Ministerio Federal de Relaciones Exteriores no sólo presta apoyo financiero a esos proyectos, sino que también se encarga de la coordinación multilateral y la concentración de fondos en el marco de conferencias de alto nivel. En octubre de 2018 se celebró en Berlín la Conferencia del lago Chad, que reunió a los principales actores.

Clima y seguridad

Los fenómenos meteorológicos extremos y otras consecuencias del cambio climático pueden amenazar la estabilidad y la paz. Que el cambio climático antropogénico no solo es un fenómeno ambiental, sino también una de las principales amenazas para la seguridad del siglo XXI, se ve en la región del lago Chad. Fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes y extremos privan en las regiones afectadas a cada vez más seres humanos de sus medios de subsistencia. La incertidumbre sobre la posibilidad de lluvias o sequías aumenta la ya de por sí elevada presión de la población a adaptarse.

En la región del lago Chad, el 90 por ciento de la población vive de la agricultura, la pesca o la ganadería. El conflicto militar con Boko Haram restringe severamente el acceso a tierras fértiles. “Si a eso añadimos la incertidumbre sobre los periodos de lluvias y tiempos de cosecha, es demasiado para la gente”, dice Janani Vivekananda, directora de proyecto del laboratorio de ideas berlinés adelphi, al que el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores encargó investigar los efectos del cambio climático en la cuenca del lago Chad. En el marco del proyecto “Lake Chad Risk Assessment”, que continuará hasta 2020, se aspira a identificar los riesgos de ­fragilidad ante el cambio climático y se planea ­presentar posibles líneas de acción. En el ámbito ­internacional, Alemania ­utiliza su voz en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas 2019/2020 ­para agudizar la ­conciencia en la ONU sobre las consecuencias del cambio climático para la política de seguridad y fortalecer las posibilidades de acción.

Desminado en numerosos países

La redefinición de qué es la gestión de crisis ha dado más credibilidad a la acción de la política exterior alemana. Al mismo tiempo, se ha ampliado el alcance del compromiso del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores. “Un buen ejemplo de ello es nuestra participación en operaciones de desminado y eliminación de armas trampa en Irak”, dice Ekkehard Brose. Es más que un acto de humanidad. “Se trata de una estabilización con un claro objetivo político: apoyar al gobierno iraquí”, agrega.

Alrededor de una docena de organizaciones apoyadas por Alemania están trabajando en varios países para asegurar que la vida continúe ­después del fin de las hostilidades y las personas desplazadas puedan regresar a sus hogares. En 2017, ­Alemania fue el segundo mayor contribuyente en el área de desminado y eliminación de munición.

En Ucrania, el Ministerio Federal de Relaciones ­Exteriores apoya a The HALO Trust. Ucrania es hoy uno de los países más contaminados del mundo con minas y restos de munición. En Irak, Alemania apoya al servicio de desminado de la ONU UNMAS y a la organización Handicap International, en, entre otras regiones, las zonas de las que fue desplazado el “Estado Islámico” (EI). En Faluya, Ramadi y ­Mossul se han encontrado incluso trampas explosivas en ­refrigeradores, juguetes, interruptores de luz y ­umbrales de puertas. Handicap International se c­oncentra especialmente en la eliminación de esos artefactos explosivos de fabricación propia del EI. “En Irak, muchos desplazados internos han podido ya regresar a sus hogares. Ello no habría sido posible sin los programas de desminado”, subraya Brose.

Ayuda humanitaria en Oriente Próximo

Sin embargo, tan importante como el afianzamiento del concepto de estabilidad en la gestión de crisis es la ayuda humanitaria, también de responsabilidad del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores desde hace más de 50 años. “La ayuda humanitaria es algo fundamentalmente diferente de la estabilización. Con ayuda humanitaria se ­cubren las necesidades concretas de la gente, de manera completamente imparcial, sin perseguir objetivos políticos”, enfatiza Brose.

Alemania es actualmente particularmente activa en ese sentido en los países vecinos de Siria, que han llegado al límite de sus capacidades luego de acoger a un gran número de refugiados sirios que huyeron de la guerra civil en su país. En el Líbano, la organización de ayuda Malteser International implementa, con el apoyo financiero del Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania, un proyecto de asistencia médica móvil para la población. Desde hace varios años, autobuses transformados en consultorios médicos visitan las aldeas donde la atención sanitaria es más necesaria. Janine Lietmeyer, directora del Grupo Regional Oriente Próximo de Malteser International, una de las responsables del proyecto, subraya: “Aunque desarrollamos actividades en Siria desde hace ya mucho tiempo, lo que hacemos sigue ­salvando vidas todavía, es decir, es asistencia ­humanitaria en sentido clásico.

Para Thomas Rottland, responsable de los programas de CARE Alemania en Jordania, se trata no solo de la atención básica a la población, sino también de la protección de las personas especialmente vulnerables, como los niños o las madres solteras. “La idea es proporcionar a la gran mayoría de los refugiados sirios que, contrariamente a la percepción pública, no vive en campamentos, sino en forma relativamente dispersa en las zonas urbanas, información adaptada a sus ­necesidades sobre la prestación de asistencia más especializada, a­sistencia psicosocial y asistencia en dinero para que los niños puedan asistir a la escuela”, dice Rottland.

Michael Frischmuth, de la ONG Dia­konie Katastrophenhilfe, lo ve de forma similar. Frischmuth coordina un proyecto de seguridad ­alimentaria para refugiados sirios en el Líbano. El proyecto también es apoyado por Alemania. “Asistencia humanitaria no significa más, desde hace tiempo, solo la distribución de paquetes de ayuda”, dice. Ello se debe, sobre todo, a que las crisis son cada vez más complejas. Y agrega: “queremos que la gente vuelva a estar en condiciones de abastecerse a sí misma”.

Al igual que CARE, también el proyecto de Diakonie en Jordania se centra en personas que no viven en grandes campamentos, sino a menudo en zonas urbanas, alojamientos improvisados o ilegalmente en zonas rurales. “Ofrecemos cocinas móviles y también proporcionamos productos alimenticios, que luego los refugiados procesan para convertirlos en comidas. Eso le da a la gente también la posibilidad de obtener un pequeño ingreso y simultáneamente cubrir sus necesidades nutricionales diarias”.

Si se quiere definir el núcleo esencial de la gestión alemana de crisis, para Ekkehard Brose se trata claramente del concepto de responsabilidad: “es parte de nuestra responsabilidad internacional tanto contribuir a la resolución de conflictos y a evitar nuevas crisis a través de una gestión moderna de crisis como, al mismo tiempo, proporcionar ayuda humanitaria a aquellos que todavía no son capaces de ayudarse a sí mismos ni reciben ayuda de otras partes. Ello exige la cooperación de las más diversas fuerzas y actores en un enfoque claramente multilateral. Solo así podemos hacer frente eficazmente a los desafíos”.

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