Las mujeres como mediadoras

Alemania apoya proyectos en todo el mundo que incluyen a las mujeres en los procesos de paz y fortalecen sus derechos. Tres ejemplos.

Las mujeres deben participar en los procesos de paz.
Las mujeres deben participar en los procesos de paz. JonoErasmus - stock.adobe.com

Las mujeres deben participar con los mismos derechos en los procesos de paz y ser protegidas en los conflictos armados: así lo decidió el Consejo de Seguridad de la ONU en la Resolución 1325 ya en el año 2000. Desde entonces, el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Alemania apoya proyectos que contribuyen a ese objetivo.

Afganistán: protección de activistas amenazadas

Trabajar por la paz y los derechos humanos en Afganistán es peligroso. Por ello, los activistas por la paz suelen ser amenazadas y necesitan refugios seguros. Uno de esos refugios es el Centro de Protección, donde unas 50 mujeres activistas por la paz y defensoras de los derechos humanos y sus hijos pueden encontrar refugio cuando se ven gravemente amenazadas, hasta que la situación de seguridad en sus localidades de origen les permita regresar. Además de alojamiento, el Centro de Protección les ofrece asistencia psicológica y médica, así como asesoramiento jurídico. Alemania apoya el Centro de Protección desde junio de 2020.

Myanmar: más conocimiento sobre derechos

Alemania apoya a una red de defensoras de los derechos humanos de los rohinyás para que defiendan sus causas. Los rohinyás son una minoría musulmana de Myanmar discriminada y perseguida durante décadas. En 2017, cientos de miles de rohinyás huyeron de la violencia en el país. El proyecto ofrece a 15 mujeres rohinyá formación en derechos humanos y de la mujer. También les ayuda a poner en práctica sus propias estrategias para defender sus derechos a nivel local e internacional. Socio del proyecto es Legal Action Worldwide (LAW), una ONG que presta asistencia jurídica a víctimas de violaciones de los derechos humanos en zonas de conflicto.

Burundi: fomento económico de la mujer

El progreso económico de las mujeres fomenta la paz. Esa es una de las conclusiones de un proyecto financiado por Alemania en Burundi. Socio de proyecto es el Women's Peace & Humanitarian Fund (WPHF), que apoya en Burundi a una red de mujeres mediadoras que median en conflictos o los previenen a nivel local. Las mediadoras aprendieron que la potenciación económica de las mujeres es un factor de paz. Pues mujeres que han recibido formación y microcréditos están muy interesadas en la convivencia pacífica en sus países.

Más información en: https://ohnefrauenkeinfrieden.de/

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