Igualdad de derechos en el espacio

Once alemanes ya han estado en el espacio. La iniciativa "Die Astronautin" desea llevar a la primera alemana al espacio - ya en 2021.

Randall ya se presentó a la ESA como candidata a astronauta en 2008.
Randall ya se presentó a la ESA como candidata a astronauta en 2008.

"Los astronautas son las estrellas del pop de la ciencia y la tecnología", afirma la astrofísica Suzanna Randall, "todos los niños los conocen". Por eso es importante que haya mujeres entre ellos. La joven de 39 años podría ser una de estas nuevas estrellas: la primera mujer astronauta alemana. En un exigente proceso de selección, Randall y la meteoróloga Insa Thiele-Eich han sido seleccionadas por la iniciativa privada "Die Astronautin" (la astronauta) para prepararse para un vuelo al espacio.

50 millones de euros para el vuelo a la ISS

La ingeniera espacial Claudia Kessler creó la iniciativa en 2016. Creía que había llegado la hora de la primera astronauta alemana en el espacio. La formación, el vuelo a la estación espacial ISS con un proveedor privado y la estancia de diez días en la misma, cuestan alrededor de 50 millones de euros. Si la iniciativa consigue recaudar el dinero, una de las dos mujeres podría volar a mediados de 2021. Actualmente estamos hablando con inversores y empresas, comenta Randall. La iniciativa ya cuenta con el apoyo de Airbus y del Centro Aeroespacial Alemán (DLR).

Mujeres astronautas como referentes para profesiones técnicas

Volar al espacio era lo que siempre quiso Randall, incluso de niña. Su referente fue Sally Ride, la primera estadounidense en el espacio. "La descubrí cuando tenía siete u ocho años", cuenta, "Pensé: Si ella puede hacerlo, yo también". Randall cree que las jóvenes aún necesitan referentes como Sally Ride para entusiasmarse por las profesiones técnicas. "Para Alemania es importante que tengamos muchos profesionales bien formados en tecnologías de futuro", puntualiza, "no solo hombres sino también mujeres”.

Randall estudió astronomía y se doctoró en astrofísica. Trabaja e investiga en el Observatorio Europeo Austral (ESO) con sede en Múnich. En los últimos meses, sin embargo, se viene entrenando intensamente para su vuelo al espacio: ha obtenido su licencia de piloto y de buceo, ha completado un entrenamiento para la ingravidez y también ha cursado una formación para su investigación en la ISS. Insa Thiele-Eich está perfectamente preparada. Pero solo una de ellas podrá volar a la ISS. Cuál de ellas, se decidirá poco antes del lanzamiento. Pero una cosa es segura: no importa cuál de las dos volará: será la primera astronauta alemana.

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