La discreta máquina prodigiosa
Uno de los ordenadores cuánticos más avanzados del mundo ha entrado en servicio en el Centro de Investigación de Jülich. ¿Qué tareas debe resolver y cuál es su verdadero potencial?
Partículas diminutas, potencia de cálculo gigantesca: pocas máquinas encarnan mejor este contraste que Jion, el ordenador cuántico que la startup Eleqtron ha puesto en servicio en septiembre de 2026 en el Centro de Investigación de Jülich. Las estructuras de computación a escala atómica permiten alcanzar la máxima potencia de cálculo.
El ordenador cuántico no viene a sustituir a los superordenadores actuales, sino a complementarlos resolviendo tareas especialmente complejas de forma mucho más rápida y eficiente. Jion combina un módulo cuántico con sistemas informáticos convencionales. “Nuestra visión es combinar los ordenadores cuánticos con la computación de alto rendimiento (HPC). Los integramos para que el ordenador cuántico se ocupe de la parte del problema que resuelve con mayor eficiencia y el sistema HPC haga el resto”, explica Kristel Michielsen, directora del Supercomputing Centre JSC del Centro de Investigación de Jülich.
Ordenadores cuánticos y superordenadores trabajando juntos
Con Jion, la red de computación de Jülich sigue creciendo. Junto a los cuatro superordenadores Jupiter, Jureca, Juwels y Jusuf, los investigadores tienen a su disposición varios sistemas cuánticos. Esta singular combinación de tecnologías de computación sitúa a Jülich entre los grandes centros europeos de investigación en computación cuántica y de alto rendimiento.
Los 70 años de historia del Centro de Investigación de Jülich reflejan la transformación científica de Alemania. En sus primeros años, Jülich albergó reactores de prueba y experimentales dedicados a la investigación de la energía nuclear. Más tarde llegaron los primeros superordenadores. Hoy, Jülich reúne a 7.700 profesionales y más de 1.500 científicos invitados procedentes de 82 países. Sus 15 institutos abarcan campos de investigación tan diversos como la energía, la bioeconomía o la informática.
La potencia de cálculo de Jion —siglas de “Jülich trapped-ION quantum computer”— se debe, entre otros factores, a que no se limita a los chips de silicio, sino que trabaja con iones del metal iterbio. En el módulo cuántico, campos electromagnéticos atrapan estos átomos cargados y permiten controlarlos con gran precisión. Actúan como los llamados cúbits, las unidades de información de un ordenador cuántico. Esto permite utilizar los ordenadores cuánticos para cálculos complejos en campos como la IA, la criptografía, la medicina, la industria farmacéutica o la investigación de materiales.
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Abrir declaración de consentimientoDe proyecto de investigación a mercado de futuro
La tecnología de Jion lleva el sello de la startup Eleqtron, fundada en 2020 en Siegen por Jan Leisse y Michael Johanning y que hoy cuenta con unos 90 empleados. En mayo de 2026, la joven empresa captó 57 millones de euros para llevar sus ordenadores cuánticos a escala industrial.
Jion se enmarca en la estrategia de alta tecnología del Gobierno alemán, que impulsa la tecnología cuántica como uno de los seis motores de crecimiento del país. El objetivo es que Alemania cuente de aquí a 2030 con al menos dos ordenadores cuánticos a la vanguardia europea. Con su arquitectura modular, Jion supone un gran paso hacia ese objetivo.