Ir al contenido principal

Datos que aportan más que el instinto

Con “Lizzy”, Ba Linh Le ha desarrollado una herramienta de IA destinada a aumentar la seguridad de las víctimas de violencia doméstica en Alemania. 

Christina HenningChristina Henning , 25.02.2026
Una mujer joven mirando a la cámara.
Ba Linh Le es cofundadora de la start-up Frontline. © Ba Linh Le

Una discusión de pareja algo subida de tono. “Ha sido solo un desliz”, afirma la persona afectada. Sin embargo, la sensación de incomodidad permanece. Así como la necesidad de contarlo. En el centro de asistencia, se lleva a cabo la alarmante clasificación con ayuda de inteligencia artificial (IA): riesgo alto. Sin más adornos y con la simple claridad. El punto de partida para apoyar a las personas afectadas por la violencia doméstica. 

La científica de datos Ba Linh Le trabaja con cifras que determinan el nivel de seguridad: junto con su equipo, ha desarrollado la herramienta de análisis de riesgos con IA “Lizzy”. La joven de 29 años es una de las fundadoras de Frontline, una start-up que ofrece herramientas digitales para combatir la violencia doméstica. 

El análisis de riesgos es obligatorio por ley 

En Alemania, un promedio de 15 mujeres por hora sufre violencia doméstica. Según la Oficina Federal de Policía Criminal, en el año 2024 hubo casi 266 000 víctimas de violencia doméstica (en todo el entorno privado y familiar): un número récord por tercer año consecutivo.  

“Cuando las personas afectadas buscan ayuda a través de un centro de asistencia, un centro de apoyo a víctimas de violencia doméstica o la policía, se debe realizar un análisis de riesgos”, afirma Le. Esta obligación está establecida en el Convenio de Estambul y en la Directiva de la UE contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica. Sin embargo, no hay un método uniforme definido. “En mi opinión, el análisis lamentablemente suele hacerse más por instinto que sobre la base de datos”, afirma Le. 

“Lizzy” contiene preguntas que los especialistas hacen a las víctimas durante sus citas, como si la pareja ejerce violencia física o si tiene acceso a su cuenta bancaria. “En función de las respuestas, se determina el riesgo para la persona afectada”, explica Le. Con este fin, Le y su equipo compartieron con la IA datos de un estudio propio en el que encuestaron a más de 7000 personas. Según Le, en comparación con otros métodos, “Lizzy” realiza un análisis integral de diversas formas de violencia y tiene una eficacia del 80 % en la previsión de la potencial violencia en el futuro. El modelo ya está siendo utilizado por diversos centros de asistencia. 

Desde que tenía 17 años sabía que quería aportar algo, marcar una diferencia.
Ba Linh Le

Junto con el cofundador de la empresa Babatunde Williams, Le desarrolló la idea de “Lizzy” ya durante su maestría, y en 2023 llegó el momento de la fundación de Frontline. En el año 2025, su nombre se incluyó en la lista de Forbes “30 under 30”. 

Le cuenta que ella misma fue víctima de violencia doméstica. “Desde que tenía 17 años sabía que quería aportar algo, marcar una diferencia”. Con “Lizzy”, busca crear un proceso de análisis de riesgos más uniforme y eficaz. “Alemania todavía no ha asumido un papel pionero contra la violencia doméstica”, afirma Le. “Pero veo potencial”.