La experiencia propia como misión

Reem Alabali-Radovan es la nueva comisaria para la integración del Gobierno alemán. Los asuntos de su cartera la han acompañado toda su vida.

Reem Alabali-Radovan
Reem Alabali-Radovan es comisaria para la integración desde 2021. picture alliance/dpa

Reem Alabali-Radovan es un ejemplo de cómo la coalición de Gobierno formada por el SPD, los Verdes y el FDP intenta implementar un nuevo comienzo en el Berlín político, también en términos de personal. A sus 31 años, la nueva Comisaria del Gobierno Federal para la Migración, los Refugiados y la Integración es la ministra de Estado más joven, es miembro del SPD solo desde principios de 2021 y es hija de refugiados reconocidos. Sus padres fueron perseguidos políticamente en Irak. Llegaron después de una permanencia en Moscú, donde nació su hija, finalmente a Alemania en 1996, a Schwerin, en el estado federado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental. En cierto modo, su viaje preparó a Alabali-Radovan para su nueva labor. "Los temas de mi cartera me han acompañado toda la vida", señaló al ser nombrada ministra de Estado en la Cancillería Federal.

Crear igualdad de oportunidades para todos

Alabali-Radovan despierta la esperanza de que se harán oír estas voces, con sus deseos y demandas. "Debe ser normal que todo el mundo tenga las mismas oportunidades de conseguir una formación o un empleo", afirmó en su primer discurso en el Bundestag a mediados de enero de 2022. "Velaremos por que la cualificación decida, no el nombre, ni la apariencia ni el origen".

 

La socialdemócrata también quiere trabajar para que su partido sea más diverso. Durante mucho tiempo, "simplemente le faltó la conexión" con el SPD, dijo al periódico del partido "Vorwärts", y exigió: "Tenemos que ser un país más atractivo para jóvenes y adultos con antecedentes migratorios". Y en qué medida esto merece la pena lo demostró ella misma en las elecciones generales de 2021. La joven política, que había sido ascendida en 2020 de directora de oficina a comisaria de integración del estado federado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, ganó por amplio margen el mandato directo en su circunscripción electoral. Desde 2009, la democracia cristiana siempre había ganado allí.

Ministra salida de un centro de acogida de refugiados

Alabali-Radovan estudió ciencias políticas en Berlín. En 2015, regresó al noreste de Alemania y trabajó inicialmente en el centro de acogida inicial de refugiados, donde ella misma había vivido una vez cuando tenía seis años. La entusiasta boxeadora aficionada está casada con el boxeador profesional Denis Radovan. Los temas de huida, emigración e integración también forman parte de su historia familiar: los padres de su esposo huyeron en su día a Colonia del régimen rumano de Ceaușescu.

© www.deutschland.de