¿Transporte público gratuito?

¿Autobús, coche o bicicleta? Qué medios de transporte prefieren los alemanes y por qué actualmente tiene lugar un debate al respecto.

Transporte público gratuito: ¿un incentivo para no usar el automóvil?
Transporte público gratuito: ¿un incentivo para no usar el automóvil? dpa

Alemania. Algunos los aman, otros los critican: los medios públicos de transporte, que en Alemania son usados diariamente para realizar 24 millones de traslados. Los medios públicos de transporte están considerados en Alemania particularmente confiables. No obstante, los pasajeros se quejan una y otra vez de que ha fallado una conexión o de impuntualidad. Ahora, en Alemania se discute acerca de si el uso de los medios público de transporte debería ser gratuito.

¿De dónde proviene la idea de un transporte público gratuito?

Con los medios de transporte público alemanes se realizaron en 2017 unos 10.300 millones de desplazamientos. Ello evitó unos 20 millones de recorridos diarios con automóviles. ¿Optarían más conductores por los medios de transporte público si estos fueran gratuitos? La idea fue lanzada por el Gobierno federal, con el objetivo de reducir la contaminación con gases de escape.

¿Cómo reaccionan los ciudadanos y los expertos en tráfico?

Muchos ciudadanos saludan la iniciativa, expertos en tráfico y alcaldes la ven con escepticismo. Un problema central es la financiación. Además, en las grandes ciudades, los autobuses y tranvías ya van generalmente muy llenos. Sería necesario expandir masivamente la oferta. Solo así podría emularse el buen ejemplo de Tallin, la capital de Estonia, donde hace cinco años fue lanzado un proyecto modelo de transporte público gratuito.

¿Qué alternativas al automóvil existen?

En uno de cada dos viajes en coche en Alemania, el recorrido es de menos de cinco kilómetros, una distancia para la que muchos podrían utilizar la bicicleta. En Alemania, casi todos los hogares disponen de una bicicleta: hay 73 millones de bicicletas para algo menos de 83 millones de habitantes. Quien utiliza la bicicleta evita congestiones y nunca se quejará de falta de lugares para aparcar, se mantiene en forma y no genera emisiones ni emite partículas finas. Quien desea tener a disposición una bicicleta siempre y en todo lugar, recurre al “bikesharing”: bicicletas de alquiler, que pueden localizarse y destrabarse por medio de una aplicación de smartphone. La factura viene a fin de mes y el importe es descontado automáticamente de la cuenta corriente del usuario. Solo en Berlín están a disposición más de 10.000 bicicletas en el marco de ese sistema.

¿Y si no me gusta pedalear?

Cada vez más populares son las bicicletas eléctricas y pedelecs. En Alemania circulan unas 600.000 bicicletas eléctricas y 3,4 millones de pedelecs, según datos proporcionados por el Club Alemán de la Bicicleta (ADFC). Con tendencia a aumentar.

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