De la autocaravana de culto a la autocaravana de alta tecnología
Desde la clásica furgoneta camper hasta la autocaravana eléctrica: los fabricantes alemanes llevan décadas dejando huella en el mundo del caravaning y siguen impulsando su evolución tecnológica.
Hacer las maletas, ponerse en marcha y disfrutar: Para muchos alemanes, no hay mejor forma de desconectar en vacaciones que viajar en autocaravana. La dosis justa de naturaleza para desconectar de la rutina, pero sin llegar al punto de echar de menos las comodidades de casa. Eso sí, un techo que proteja de los chaparrones y del sol abrasador no puede faltar. Y cocinar el típico plato de pasta en un hornillo de camping de dudosa estabilidad tampoco es el plan ideal para todo el mundo.
Y las cifras confirman que a los alemanes les encanta ir de camping. Con unos 15.000 millones de euros de facturación y cerca de 100.000 nuevas matriculaciones al año, Alemania lidera el mercado europeo del caravaning, aunque a escala mundial Estados Unidos ocupa el primer puesto, con vehículos de dimensiones mucho mayores.
Diseño compacto y precisión técnica
Los fabricantes alemanes no buscan impresionar por el tamaño, sino por sus diseños compactos y su precisión técnica. Entre los modelos alemanes más conocidos fuera de sus fronteras están el California de VW y el Marco Polo de Mercedes: furgonetas con cama, cocina y espacio de almacenamiento que, con apenas unos ajustes, están listas para pasar del día a día a la aventura.
Pero estos dos modelos de dos grandes marcas alemanas llevan ya en el mercado desde los años ochenta. A la hora de reinventar el caravaning con propuestas innovadoras, son otras marcas alemanas menos conocidas las que están marcando el camino.