El lenguaje de la música

El proyecto “Bridges” reúne a músicos refugiados y alemanes en una orquesta.

Eliane Hobbing - Integration

Mohanad Almosli debió vender su guitarra de flamenco para financiar su huida a Alemania. Por el instrumento le dieron mil dólares. En Siria, Almosli era un conocido guitarrista y compositor. En 2015, huyó de su país. La guitarra que compró luego de su llegada a Alemania no es tan fina como su viejo instrumento. Los sonidos que le arranca son, sin embargo, fascinantes. Cuando toca la guitarra, Almosli se ve distendido. La música le ayudó a superar mejor las consecuencias de la violencia y las penurias de la huida.

Almosli toca en la orquesta “Bridges – Musik verbindet” (“Bridges – La música une”). Sus miembros son refugiados, particularmente del Oriente Próximo, y alemanes, con y sin trasfondo migratorio. La orquesta dio su primer gran concierto en abril de 2016, en el estudio auditorio de la radiodifusora Hessischer Rundfunk, en Fráncfort del Meno. El proyecto fue iniciado por dos estudiantes de Fráncfort en 2015, cuando cientos de miles de refugiados llegaron a Alemania, provenientes de regiones en crisis. Como muchos otros, también las dos jóvenes mujeres se propusieron ayudar a los refugiados. “¿Qué mejor que la música para el diálogo no verbal entre las culturas?”, dice Julia Kitzinger, una de las iniciadoras. Kitzinger e Isabella Kohls, compañera de estudios, divulgaron la idea con folletos y a través de los medios.  

Más de 100 participantes

La resonancia fue grande. A la primera prueba vinieron 40 músicos de diferentes países, también miembros de la Orquesta Sinfónica de la Radiodifusora Hessischer Rundfunk. Hoy, “Bridges” es dos veces más grande que al principio. En el proyecto participan 80 músicos, 20 cantantes y 15 ayudantes voluntarios. Lo que fue planeado como un solo concierto, ha adquirido continuidad. Los músicos tocan piezas y arreglos propios, con instrumentos del área árabe e instrumentos clásicos de orquesta. Paralelamente a la orquesta han surgido ocho diferentes conjuntos de música. 

Uno de ellos es el Ensemble Hope: toca piezas de Afganistán e Irán con influencias europeas. Al conjunto pertenece el afgano Ustad Ghulam Hussain, que proviene de una familia de músicos y está considerado uno de los mejores ejecutantes del robab, el instrumento musical nacional afgano. Mirweis Neda, nacido en Alemania de padres afganos, toca el tablá, un instrumento de percusión.  Pejman Jamilpanah, que toca el laúd târ y canta, era exitoso ya en Irán como músico, compositor y productor musical. Directora del proyecto “Bridges” es la flautista clásica Johanna-Leonore Dahlhoff. El guitarrista Dennis Merz completa el conjunto.

Los músicos se reúnen a menudo también privadamente y han surgido amistades. “Bridges” ha recibido ya un premio de la ciudad de Fráncfort del Meno. Peter Feldmann, el primer alcalde de la ciudad, dice: “Apoyo el proyecto, porque reúne a músicos de diferentes orígenes, culturas y religiones y demuestra cómo la integración puede lograrse a través del poder de la música”. 

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