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Un año en el cargo: el Gobierno alemán, entre crisis y presión reformista

En sus primeros doce meses, el Gobierno federal ha impulsado la política exterior y ha puesto en marcha grandes reformas en un contexto internacional complejo.

 

Wolf ZinnWolf Zinn, 30.04.2026
Socios en tiempos difíciles: el canciller federal Friedrich Merz (CDU, dcha.) y el vicecanciller Lars Klingbeil (SPD)
Socios en tiempos difíciles: el canciller federal Friedrich Merz (CDU, dcha.) y el vicecanciller Lars Klingbeil (SPD) © picture alliance / Geisler-Fotopress | Bernd Elmenthaler

Un año después de asumir el cargo el 6 de mayo de 2025, el Gobierno federal alemán hace su primer balance en un momento en que los retos internos y económicos coinciden con una situación internacional especialmente tensa. La coalición “negro-roja” de la CDU/CSU (también llamada la Unión) y el SPD se marca dos grandes metas: capacidad de acción económica y credibilidad en política exterior. Al mismo tiempo, la coalición actúa en un contexto marcado por numerosos conflictos, en el que hay que ajustar prioridades constantemente y llegar a acuerdos. Aun así, el ritmo es alto: en su primer año, el gabinete celebró 41 reuniones y sacó adelante 557 iniciativas, de las cuales 172 fueron proyectos de ley.

Política exterior: redes, asociaciones, Ucrania

En política exterior, el Gobierno federal busca reforzar y estrechar sus alianzas, también fuera del ámbito de la UE y la OTAN. El canciller federal Friedrich Merz concibe a Alemania como una potencia intermedia con capacidad de influencia en un orden mundial multipolar. Merz visitó 30 países en su primer año, entre ellos Estados Unidos y China. La relación con ambas potencias sigue siendo un equilibrio delicado: compatibilizar los vínculos económicos y los retos de seguridad con la aspiración de Alemania a una mayor soberanía. 

La prioridad es tejer alianzas más estrechas con países clave para la energía, las materias primas, el comercio y las cadenas de suministro, como India, Canadá, los Estados del Golfo, el Sudeste Asiático y socios en África y América Latina. Al mismo tiempo, Alemania quiere asumir un papel de liderazgo dentro de la Unión Europea y reforzar su capacidad de acción.

Ucrania sigue siendo el eje de la seguridad europea. Alemania mantiene su firme apoyo al país atacado por Rusia y concibe cada vez más esta cooperación como una asociación estratégica en los ámbitos militar, económico y de la reconstrucción.

Defensa: más recursos, nueva coordinación

Ante las turbulencias geopolíticas, la capacidad de defensa de Alemania y Europa pasa claramente al primer plano: de aquí a 2029, el gasto en defensa de Alemania debería alcanzar el 3,5 % del producto interior bruto (PIB); para 2035 se prevé además un 1,5 % adicional del PIB para ámbitos vinculados a la defensa como infraestructuras, ciberseguridad y servicios de inteligencia. En el plano institucional, el Gobierno federal puso en marcha un Consejo de Seguridad Nacional, un gabinete de crisis y un centro de coordinación en la Cancillería. Un nuevo modelo de servicio militar, inicialmente voluntario, pretende reforzar la Bundeswehr a nivel de personal.

Economía: señales de inversión

Para reactivar la economía, tocada en los últimos meses, un nuevo programa introduce amortizaciones aceleradas de hasta el 30 % anual para ciertas inversiones; además, a partir de 2028 se prevé una rebaja progresiva del impuesto de sociedades. Desde principios de 2026, además, están en vigor varios instrumentos que deberían suponer un alivio de unos 10 000 millones de euros al año para los consumidores, por ejemplo mediante la eliminación del recargo por almacenamiento de gas y la reducción de los peajes de red.

La política económica se apoya además en el fondo extraordinario de infraestructuras y neutralidad climática financiado con deuda (500 000 millones de euros), con el que el Estado quiere impulsar, entre otras áreas, la inversión en transporte, centros educativos y redes.

Innovación: investigación como factor de competitividad

De aquí a 2030, al menos el 3,5 % del PIB deberá destinarse a investigación y desarrollo. La llamada “agenda de alta tecnología” concentra el impulso en tecnologías clave como la inteligencia artificial, las tecnologías cuánticas, la microelectrónica, el espacio y la fusión nuclear, con el objetivo de acelerar su salto de la investigación a la industria.

Migración: avances en el marco europeo

En política migratoria, el Gobierno federal apunta a una bajada en las cifras de solicitantes de asilo: en 2025, las solicitudes iniciales de asilo cayeron un 51 % respecto a 2024 y un 66 % en comparación con 2023. Esta tendencia continúa en 2026. También aumentaron las repatriaciones: en 2025, unas 23.000 personas fueron repatriadas, un 15 % más que en 2024 y un 45 % más que en 2023. Al mismo tiempo, la reforma del Sistema Europeo Común de Asilo (SECA) busca agilizar y unificar los procedimientos en toda la UE a partir del 12 de junio de 2026.

Situación actual y perspectivas

Ante la actual crisis energética derivada de la guerra en Irán, el Gobierno federal responde con un programa de choque: desde mayo de 2026, el impuesto energético sobre la gasolina y el diésel bajará durante dos meses en unos 17 céntimos por litro; al mismo tiempo, se endurece la normativa de competencia.

A finales de abril de 2026, la coalición pactó una reforma sanitaria. A lo largo del año están previstas otras reformas de gran calado y complejidad, sobre todo en materia de pensiones y cuidados.