Así se rearma Alemania
Defensa antimisiles, drones, artillería: Alemania acelera su rearme con una inversión multimillonaria para potenciar su capacidad defensiva. Un vistazo.
Alemania pisa el acelerador en defensa: apuesta por más personal, mejor equipamiento y alta tecnología para hacer frente a unas amenazas geopolíticas en auge. Solo en 2026 se destinarán unos 108 000 millones de euros a la defensa nacional y a la contribución con sus aliados. Tendencia al alza: Para 2029, la cifra podría alcanzar los 152 000 millones de euros, lo que permitiría cumplir con el objetivo marcado por la OTAN del 3,5 % del PIB. Con una nueva ley, el Bundestag aprobó en enero de 2026 un proceso más ágil para la adquisición de material de defensa. Para ello, Alemania apuesta por combinar desarrollos propios con compras puntuales en el extranjero para cubrir rápidamente sus carencias en materia de defensa. En ciertas tecnologías clave, como el caza furtivo F-35, los misiles de crucero de largo alcance Tomahawk o el sistema de defensa antimisiles Patriot, el ejército alemán depende de proveedores estadounidenses.
Enfoque en la defensa aérea
La construcción de un sistema de defensa aérea eficaz se ha convertido en una prioridad absoluta. El objetivo es crear un escudo defensivo escalonado: El sistema de defensa Arrow 3 está diseñado para interceptar misiles balísticos en una fase muy temprana, incluso cuando aún se encuentran en el espacio. El IRIS-T SLM, un sistema de defensa aérea fabricado en Alemania, está preparado para derribar aviones, helicópteros, drones y misiles de crucero a distancias de hasta 40 kilómetros. El objetivo es crear, en estrecha coordinación con la OTAN, una sólida red defensiva capaz de hacer frente a amenazas a distintas alturas y distancias. Además, el ejército alemán ha encargado 20 nuevos cazas Eurofighter.
Drones, reconocimiento y armas láser
El desarrollo de drones por parte de startups alemanas como Helsing está recibiendo especial atención. Se están probando, entre otros, sistemas de munición merodeadora: drones desechables con explosivos que patrullan una zona y atacan únicamente cuando reciben una orden específica. También se están llevando a cabo pruebas con enjambres de drones, en los que las tareas de reconocimiento, control y ataque están conectadas digitalmente. Los nuevos satélites de radar permitirán detectar movimientos en tierra incluso de noche o con mal tiempo. El ejército de tierra también es una prioridad, con la compra de 200 blindados Puma adicionales y una renovación a fondo de su artillería. Se espera que los nuevos obuses autopropulsados puedan cubrir distancias más largas. En el mar, la Marina amplía su capacidad operativa con nuevos helicópteros embarcados y aeronaves no tripuladas, pensadas para vigilar amplias zonas oceánicas y apoyar en la caza de submarinos. Por último, las compañías armamentísticas Rheinmetall y MBDA están trabajando en el desarrollo de innovadoras armas láser, destinadas entre otras cosas a la defensa frente a drones.