La seguridad comienza en el espacio
Sin satélites no hay internet, ni navegación, ni defensa moderna. Por qué Alemania está ampliando estratégicamente su programa espacial.
En Andøya, en el extremo norte de Europa, el cielo es gris, la costa escarpada y el suelo helado. Con la visita del canciller alemán, Friedrich Merz, y del primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, en marzo de 2026, el centro espacial de esta pequeña isla frente a la costa noruega se convierte en un símbolo de una nueva etapa de cooperación europea en el espacio. Alemania y Noruega quieren profundizar su cooperación en el ámbito espacial, con el objetivo de garantizar las comunicaciones por satélite, reforzar las capacidades de reconocimiento y ampliar la autonomía tecnológica de Europa.
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Abrir declaración de consentimientoEsta visita es un ejemplo de un sector en pleno auge: La industria aeroespacial alemana está viviendo un repunte, tanto en su rama civil como en la militar. Las empresas y los institutos de investigación consolidados están en plena expansión y cada vez se suman más start-ups con un gran espíritu emprendedor.
Tecnologías estratégicas clave de importancia mundial
La base tecnológica del sector reviste una importancia capital. Y es que aglutina prácticamente todas las tecnologías estratégicas clave, desde la construcción de drones hasta la de satélites. En la actualidad, incluso, sus capacidades son imprescindibles para el equipamiento de las Fuerzas Armadas alemanas y sus aliados en la tensa situación en la que se encuentra el mundo en términos de política de seguridad.
Por ejemplo, en la construcción de la constelación europea de satélites IRIS² para una comunicación soberana y resiliente. La constelación, compuesta por unos 300 satélites pequeños, busca crear un equivalente europeo al sistema estadounidense Starlink: una red en órbita que pueda funcionar con independencia de otras potencias mundiales. En el proyecto participan empresas alemanas como el fabricante de satélites OHB, con sede en Bremen, y Airbus Defence and Space, con sede en Múnich. Asimismo, la construcción de una defensa aérea integral es uno de los retos centrales para la protección militar de Europa contra eventuales ataques. En este marco, el sistema de defensa aérea IRIS-T de Diehl desempeña un papel determinante: se está consolidando como el estándar europeo para la defensa contra objetos que se aproximan a una altitud entre 6 y 35 km, el denominado “alcance medio”, es decir, precisamente allí donde los escenarios de amenaza actuales son particularmente reales.
Estrategia alemana para la seguridad espacial como respuesta a las amenazas globales
Con su primera estrategia de seguridad espacial, el Gobierno federal respondió a finales de 2025 a la creciente importancia del espacio en materia de política de seguridad. Hace tiempo que el espacio ya no se considera solo un lugar para la investigación pacífica, sino también un escenario de competencia geopolítica. Entre otros motivos, esta reevaluación se debe a los ataques de Rusia contra las comunicaciones por satélite en Ucrania. Estos ataques han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las sociedades modernas. El objetivo de la estrategia es garantizar de forma duradera la capacidad de actuación de Alemania en el espacio, tanto en el ámbito civil como en el militar, tanto en tiempos de paz como en situaciones de crisis.
El eje central es un enfoque estatal global que aúna a los actores civiles, estatales y militares. Abarca la protección de infraestructuras críticas, el desarrollo de capacidades propias y el fortalecimiento de la resiliencia frente a amenazas crecientes. Su núcleo es la estrategia espacial militar de las Fuerzas Armadas alemanas. Esto incluye el seguimiento de la ubicación espacial, es decir, la observación y evaluación continuas de objetos y actividades en órbita, la ampliación de las comunicaciones seguras por satélite, así como capacidades de reconocimiento autónomas para la elaboración independiente de un panorama de la situación. Al mismo tiempo, la protección de estos sistemas pasa a ser una prioridad, tanto frente a amenazas cinéticas como frente a ataques electrónicos y operaciones cibernéticas. Desde el punto de vista organizativo, el Comando Espacial de las Fuerzas Armadas alemanas, con sede en Uedem (Renania del Norte-Westfalia), agrupa estas capacidades y actúa como interfaz con la OTAN y los socios, mientras que programas europeos como IRIS² o GOVSATCOM, así como la cooperación con proveedores comerciales, refuerzan la soberanía tecnológica.
Al mismo tiempo, el Gobierno federal apuesta por una estrecha colaboración con socios europeos y aliados de la OTAN para desarrollar normas comunes que garanticen un uso responsable y sostenible del espacio. Dada la gran importancia de los servicios basados en satélites para las comunicaciones, la navegación y la predicción meteorológica, la seguridad espacial se convierte así en un requisito fundamental para la seguridad, la prosperidad y la capacidad de actuación política.
Motor económico y un éxito de exportaciones
Por eso, no sorprende el auge de las empresas aeroespaciales de Alemania. En el año 2024, la facturación de la industria creció de 46 000 millones de euros a 52 000 millones, de acuerdo con la Asociación Federal de la Industria Aeroespacial Alemana (BDLI en sus siglas en alemán). El número de personas trabajando en el sector aumentó de 115 000 a 120 000. Y el pronóstico para el futuro es muy bueno.
Pero no solo la navegación espacial y la defensa aérea están viviendo este momento de esplendor. La aviación civil también está teniendo una recuperación notable en relación con la caída de los años anteriores debido a la pandemia. Hay muchas aerolíneas renovando sus flotas o ampliándolas. En el mes de junio de 2025, en el Paris Air Show, la feria de aviación más importante del mundo,Airbus registró un número de encargos récord a nivel histórico: el grupo empresarial europeo de aviación con participación mayoritaria de Alemania y Francia obtuvo 250 pedidos y contratos preliminares para aviones de pasajeros y de carga. Entre los clientes, se encuentran Riyadh Air de Arabia Saudí, Vietjet de Vietnam y la aerolínea estatal polaca LOT.
Esto demuestra la importancia internacional de la industria aeroespacial alemana que tiene un porcentaje de exportaciones cercano al 70 %. “La industria aeroespacial es importante para el futuro de Alemania. A diferencia de la tendencia generalizada, nuestras empresas están en continuo crecimiento y contribuyen de manera determinante a la soberanía de Alemania y la competitividad en el mundo” afirma el presidente de la BDLI Michael Schöllhorn.
El papel de Alemania en la ESA
Alemania es la columna vertebral de la Agencia Espacial Europea ESA, cuyos 23 miembros celebraron recientemente su 50º aniversario. Con un aporte de más del 20 % de los fondos, la República Federal de Alemania es el mayor contribuyente de la ESA por delante de Francia y, asimismo, un importante socio de la Estación Espacial Internacional ISS. Un gran número de astronautas alemanes ha viajado ya al espacio, como Thomas Reiter, Alexander Gerst o la científica Rabea Rogge.
Muchos centros fundamentales de la ESA se encuentran en Alemania: el Centro Europeo de Operaciones Espaciales ESOC en Darmstadt, el Centro Europeo de Astronautas EAC en Colonia, el Centro de Control Columbus del Centro Aeroespacial Alemán (DLR) en Oberpfaffenhofen o el Centro de Pruebas de Motores de Cohetes en Lampoldshausen.
Con el conocimiento técnico de estas instituciones, se dirigen misiones complejas orbitador de las lunas de Júpiter JUICE, se prueban nuevos lanzadores como Ariane 6 y se preparan futuros viajes tripulados al espacio. El denominado “georretorno de la ESA” —es decir, la redistribución de contratos entre los Estados miembros participantes— garantiza que la industria alemana también se beneficie directamente de estas inversiones.
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Abrir declaración de consentimientoBaviera, centro de innovaciones
El centro de la industria aeroespacial alemana se encuentra en Baviera, sobre todo, en el área metropolitana de Múnich. Aquí tienen su sede pesos pesados del sector, como Airbus y el fabricante de motores MTU, así como una serie de empresas emergentes que actualmente están revolucionando el mercado. Por ejemplo, el fabricante de drones Quantum Systems o la start-up de inteligencia artificial Helsing.
En la industria, se está prestando especial atención al fomento de las llamadas start-ups “New Space”. De este modo, por ejemplo, la mencionada empresa Isar Aerospace Technologies, con sede en Ottobrunn, cerca de Múnich, está desarrollando lanzadores destinados a enviar pequeños satélites al espacio por precios considerablemente inferiores a los habituales. El nuevo Fondo de Innovación de la OTAN también participa en la financiación de este proyecto.
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Abrir declaración de consentimientoNuevos actores en la línea de salida
Otros actores contribuyen al optimismo en el sector: Rocket Factory Augsburg está trabajando en el RFA One, un sistema de cohetes modular con importantes condiciones para la producción en serie. La empresa HyImpulse está probando motores híbridos con un menor riesgo de explosión. Exolaunch, en Berlín, se ha especializado en el transporte y la integración de satélites pequeños, mientras que OroraTech ofrece sistemas de alerta temprana de incendios forestales con sus microsatélites y, en la actualidad, también forma parte de Copérnico, el programa europeo de observación de la Tierra.
Con el objetivo de mantener esta dinámica, la Asociación Federal BDLI está buscando un mayor apoyo político a largo plazo e inversiones específicas en centros de navegación espacial y redes de innovación. La intención es que la industria alemana de la navegación espacial mantenga la competitividad a nivel internacional durante muchos años y, al mismo tiempo, pueda contribuir de manera decisiva a la independencia estratégica de Europa.