Un policía con turbante: ¿puede hacerlo?
Jaspinder Singh quiere llevar su turbante en el servicio policial, pero se encuentra con resistencia. ¿Qué pesa más? ¿La libertad de culto o la neutralidad del Estado?
¿De qué se trata?
Jaspinder Singh está realizando una formación en la Policía de Bremen. Consiste en un programa de estudios de grado y fases prácticas. Si completa con éxito la formación, será comisario de policía. “Este trabajo siempre ha sido mi sueño”, declaró Singh durante su jura en mayo de 2025 en el programa “buten un binnen” de Radio Bremen. Singh pertenece a la comunidad religiosa sij y desea llevar también en el trabajo el dastar tradicional, un turbante. Sin embargo, la Policía de Bremen le comunicó que no podía hacerlo cuando prestara servicio en la calle estando en contacto con las ciudadanas y los ciudadanos.
Este trabajo siempre ha sido mi sueño.
¿Cómo lo justificó la Policía de Bremen?
La autoridad argumentó que los agentes de policía, como representantes del Estado, deben mantener una neutralidad ideológica. Al mismo tiempo, señaló que concede gran importancia a la libertad de culto. En el servicio de oficina, Singh podía llevar el dastar.
¿Era suficiente para él?
No. El dastar encarna valores como la soberanía, la dignidad y el deber de defender la justicia. Para él, quitarse el turbante significa violar un mandamiento religioso fundamental y una parte esencial de su identidad. Sentía que se estaban vulnerando su libertad de culto y su libertad de formación profesional, por lo que acudió a un tribunal administrativo.
¿Cómo falló el tribunal?
Le dio la razón a Singh. Actualmente no existe en Bremen ningún fundamento legal para la prohibición. Por lo tanto, mientras el estado federado no establezca dicho fundamento, Singh podrá llevar su turbante.
¿Qué ocurre con otros tipos de prendas religiosas para cubrir la cabeza en la policía, por ejemplo, con el velo?
La Policía es competencia de cada estado federado. Por eso, las normas varían. En algunos estados federados, el uso del velo en el servicio policial no está permitido, mientras que en otros hay margen para soluciones en casos individuales. En caso de duda, deciden los tribunales.
Los sijs en Alemania
Según la Asociación Sij de Alemania, hay unos 30 000 miembros de esta comunidad religiosa en Alemania, la mayoría de los cuales viven en grandes ciudades como Fráncfort del Meno, Colonia o Hamburgo. Allí también hay toda una serie de “gurdwaras”, lugares de reunión y oración de los sijs.