Los alemanes y su alimentación

Carne, patatas y cerveza: ¿qué hay de cierto en los clichés sobre las costumbres alimentarias alemanas?

dpa/Sven Hoppe - consumption

Con los clichés sucede a menudo siempre lo mismo: pueden contener un grano de verdad, pero al final no son más que clichés… machacados y confirmados por poderosas imágenes, como, por ejemplo, las de la Oktoberfest de Múnich. No obstante, piernas de cerdo asadas y litros de cerveza no forman parte del menú cotidiano en Alemania.

En el consumo de carne, Alemania no figura ni siquiera entre los “top ten” del mundo. La lista es liderada por Estados Unidos, con 120 kilos per cápita por año. En Alemania se consumen 88 kilos, con tendencia a disminuir. En 2013, el consumo de carne en el país se redujo en dos kilos. Cada vez más alemanes ponen énfasis en la calidad de la carne, están dispuestos a pagar más y consumir menos. Simultáneamente crece el grupo de quienes renuncian por completo a la carne y se alimentan en forma vegetariana o vegana. Una mayor conciencia acerca de las condiciones de cría de ganado y los procesos de producción va de la mano con un estilo de vida más saludable.

Agua en lugar de cerveza

También el cliché sobre la cerveza debe ser corregido. Los alemanes no son campeones del mundo en cuanto a consumo de cerveza, ni siquiera campeones de Europa. Primeros en Europa son los checos, que beben 144 litros por año en promedio. Los alemanes apenas llegan a 107 litros. El consumo de cerveza disminuye en Alemania en unos dos litros por año. En su lugar, los alemanes beben cada vez más agua mineral: casi 150 litros por año. La imagen de los alemanes como grandes consumidores de patatas tampoco se corresponde con la realidad: solo consumen 60 kilos por año. Los rusos consumen 250 kilos y los ucranianos, 200. Donde menos patatas se consumen es en América del Sur, de donde originalmente proviene el tubérculo.

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