Agricultura inteligente para Latinoamérica “made in Germany”
La tecnología alemana impulsa la modernización de la agricultura, sobre todo en Brasil. Tanto las grandes empresas como las start-ups están trabajando en ello.
¿Qué tiene que ver la región de Münster con el éxito de la cría de cerdos en Brasil? Mucho, según Marcio Schmidt. Este brasileño de nacimiento vive desde hace 15 años en Alemania y ha fundado la empresa Temu Smart Farming en Stadtlohn, en la región de Münster. Su especialidad: la digitalización de la agricultura. “Queremos digitalizar y mejorar la cría de animales” afirma este hombre de 47 años. En la región de Münster encontró lo que no había encontrado en China ni en la India: una región agrícola y una gran ingeniería. “Hay muchos problemas en la agricultura mundial que se pueden resolver con la tecnología moderna. Para eso, los ingenieros alemanes son excelentes”.
Un mercado en enorme crecimiento
Schmidt y su equipo participan en una competencia que está cobrando un gran impulso. La tecnología alemana impulsa la digitalización de la agricultura en Latinoamérica, un mercado en enorme crecimiento. Una de las razones es el enorme potencial que aún existe, especialmente en Brasil.
A esto se suma la previsible apertura de los mercados gracias al acuerdo UE-Mercosur. Tras más de 25 años de negociaciones, se prevé la eliminación de la mayoría de los aranceles entre la Unión Europea y los países del Mercosur: Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. Mientras que la UE exporta principalmente automóviles y productos químicos a Latinoamérica, desde allí llegan a Europa principalmente productos agrícolas y materias primas.
Tecnologías alemanas muy demandadas
El hecho de que los productos agrícolas se puedan producir de forma más eficiente se debe también a la tecnología alemana. Un actor fundamental es el grupo químico BASF. La empresa quiere mejorar la productividad en los campos, especialmente en lo que respecta a la soja, el maíz y el algodón. Esto ofrece un potencial de crecimiento para la exportación y también debería reducir la desnutrición en el mundo. Además de BASF, hay muchas otras empresas alemanas activas en este ámbito. Por ejemplo, el fabricante de maquinaria Bosch está trabajando en la automatización de la agricultura. Con el denominado sistema One-Spray, los fertilizantes y herbicidas se pueden pulverizar en los campos de forma más precisa, económica y respetuosa con el medio ambiente.
Marcio Schmidt desempeña un papel aún relativamente pequeño con Temu. Sin embargo, mira al futuro con optimismo. En una feria en China consiguió su primer cliente de Sudamérica: un granjero de Paraguay. Schmidt y su equipo digitalizaron su criadero de cerdos con una mezcla de software y electrónica. De este modo, el granjero puede supervisar todos los acontecimientos de su granja desde cualquier lugar. Si un animal enferma o una instalación no funciona, la tecnología proporciona información al respecto. Los ganaderos pueden detectar y resolver los problemas directamente gracias a las herramientas digitales. Ahora, la empresa de Schmidt también tiene clientes en Brasil.
German Accelerator: el turbo para las start-ups
Para Marcio Schmidt, el German Accelerator fue la puerta de entrada a Brasil. Por encargo del Ministerio alemán de Economía y Energía, el programa apoya a las start-ups en su expansión internacional. Schmidt afirma que, aunque es brasileño de nacimiento, le resultó difícil entrar en el mercado local. Ahora, Temu cuenta con un empleado propio en Brasil. La colaboración con German Accelerator fue tan satisfactoria que la empresa decidió seguir con ella también en Argentina, Colombia y México.
Según Schmidt, el mercado brasileño es especial. Siempre se ha preguntado cómo es posible que los pequeños Países Bajos vendan más en el sector agrícola que el gran Brasil, cuenta el empresario. El potencial no se ha aprovechado durante mucho tiempo. Esto está cambiando ahora con la automatización y la digitalización. “Brasil es un país grande. Hay mucha superficie cultivable y relativamente poca población. Por eso Brasil tiene que automatizarse”. Para los agricultores, las condiciones son ideales y los costes de producción bajos. Esto se debe también a las excelentes condiciones de los campos. La soja se puede cosechar tres veces al año.
Tractores, cosechadoras y tecnología de fertilización de Alemania
En Brasil hay muchos fabricantes alemanes. El fabricante de maquinaria agrícola Horsch, con sede en la Baja Baviera, se instaló en 2015 en el país más grande de Sudamérica y, desde entonces, ha ampliado su fábrica en Curitiba. El fabricante de tractores Fendt opera en 36 ubicaciones en Brasil y ahora también quiere producir tractores y cosechadoras en Argentina. En 2024, el fabricante alemán de tecnología de fertilización Amazone también se atrevió a dar el salto a Latinoamérica.
El Ministerio alemán de Agricultura describe a Brasil en su último informe sobre el país como “el granero del mundo”. Allí, la demanda de tecnología agrícola moderna crece constantemente. Según las estimaciones del ministerio, la tasa de crecimiento anual es del 4,6 %, por lo que, hasta 2028, los agricultores locales necesitarán maquinaria por valor de 8900 millones de dólares estadounidenses. Dado que más de la mitad de los tractores utilizados en Brasil tienen más de 15 años, los fabricantes alemanes podrían introducir con éxito sus soluciones de agricultura inteligente en el mercado y, de este modo, impulsar la modernización.