El virus de la selva

La experta Simone Sommer de la Universidad de Ulm explica la relación entre las nuevas infecciones virales y la protección de los ecosistemas.

En 2019, los incendios de deforestación destruyeron grandes superficies de la selva amazónica.
En 2019, los incendios de deforestación destruyeron grandes superficies de la se picture alliance/dpa

La gripe porcina, el Ébola, el SARS y ahora Covid-19: muchas epidemias tienen su origen en el reino animal, son las llamadas enfermedades zoonóticas. Los virus son componentes naturales del ecosistema y viven en constante competencia con las defensas inmunológicas de los humanos y los animales. ¿Pero por qué los virus animales se transmiten a los humanos?

El riesgo de infección aumenta por la destrucción de los ecosistemas

"Pueden surgir nuevas enfermedades infecciosas zoonóticas cuando las especies se enfrentan a patógenos a los que su sistema inmunológico no está adaptado", explica la profesora Simone Sommer. El biólogo dirige el Instituto de Ecología Evolutiva y Genómica de la Conservación de la Universidad de Ulm y es experta en zoonosis. El instituto investiga cómo se pueden contagiar las enfermedades de los animales a los humanos. La transmisión entre animales y humanos se produce cuando se alteran los ecosistemas intactos. Como resultado, los humanos entran en contacto con animales y plantas que de otra manera no hubiera sucedido.

Debido al crecimiento de la población mundial, la población penetra cada vez más en los hábitats naturales aun existentes. Allí construyen asentamientos, carreteras o represas, a menudo talando bosques vírgenes y explotando plantaciones, por ejemplo, para producir soja o aceite de palma. "Esto destruye el hábitat de los animales. Las comunidades de especies cambian, las especies sensibles que solo pueden adaptarse con dificultad a los cambios decrecen o desaparecen completamente, y la biodiversidad se reduce", advierte Sommer. Otras especies, las llamadas generalistas o incluso las especies invasoras introducidas, pueden proliferar fuertemente en ese entorno modificado.

La defensa inmunológica no está adaptada a los nuevos virus

Como resultado de los cambios en el uso de la tierra, los humanos, los animales de granja y la vida silvestre se están acercando cada vez más. Esto también afecta a los virus que los animales salvajes portan y con los que los humanos pueden no haber tenido contacto antes. Por eso, el sistema inmunológico natural no está preparado para el patógeno. "Las tasas de contacto de los seres humanos, animales de granja y la vida silvestre aumentan de forma dramática. Y esto también tiene consecuencias para la aparición de nuevos virus, las posibilidades de transmisión de virus y, en consecuencia, para el desarrollo de nuevas zoonosis", explica la experta.

Simone Sommer dirige el Instituto de Ecología Evolutiva y Genómica de la Conservación de la Universidad de Ulm.
Simone Sommer dirige el Instituto de Ecología Evolutiva y Genómica de la
Conservación de la Universidad de Ulm.
privat

Más protección de especies para prevenir pandemias

"La crisis del coronavirus muestra que la Humanidad ha llegado a un punto de inflexión. Debe preservar los espacios naturales aún existentes. La protección del medio ambiente y de las especies debe tener finalmente la prioridad necesaria en las decisiones políticas y económicas", exige Sommer.

© www.deutschland.de

¿Desea recibir regularmente información sobre Alemania? Suscríbase aquí a nuestro boletín.