Ir al contenido principal

Más responsabilidad, más soberanía

Guerra en Europa, la ley del más fuerte y un presidente de EE. UU. imprevisible: Alemania redefine su posición en materia de seguridad.

Wolf ZinnWolf Zinn, 03.02.2026
Los países europeos estrechan filas. Aquí, el canciller alemán Merz (dcha) junto al presidente francés Macron (centro) y el primer ministro británico Starmer
Los países europeos estrechan filas. Aquí, el canciller alemán Merz (dcha) junto al presidente francés Macron (centro) y el primer ministro británico Starmer © picture alliance/dpa/dpa-Pool | Michael Kappeler

El orden mundial basado en normas, algo que durante décadas se daba por sentado en Alemania y en muchos otros países, se ha venido abajo. La guerra ha regresado a Europa, los pactos internacionales pierden peso y una política de poder agresiva vuelve a imponerse. La amenaza que emana de Rusia sacude los cimientos de toda la seguridad en Europa. Alemania es uno de los principales países que respaldan a Ucrania. Por ahora, no se ha conseguido frenar al ejército ruso – las pérdidas son enormes en ambos frentes y la población civil ucraniana sufre las peores consecuencias. Los intentos diplomáticos por lograr un alto el fuego han fracasado hasta ahora. Putin sigue empeñado en imponer sus máximas exigencias.

La situación se ha agravado aún más desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos a comienzos de 2025. Su política exterior y de seguridad es vista como errática, y muestra abiertamente su falta de respeto hacia organismos multilaterales como la OTAN, la ONU o la Unión Europea. Las abiertas ambiciones territoriales de Trump sobre Groenlandia, miembro de la OTAN, han hecho saltar las alarmas en Europa.

Por primera vez, la fiabilidad de Estados Unidos como potencia protectora está en entredicho. El discurso de Trump en el Foro de Davos pasó de provocar una gran tensión a despertar alivio. Porque, de momento, la posibilidad de un conflicto militar por Groenlandia se ha desactivado, en buena parte gracias a la firmeza de la UE, que reaccionó unida y advirtió con contundentes represalias ante las nuevas amenazas arancelarias de Trump.

Alemania se rearma y busca nuevas respuestas

En medio de este escenario turbulento, Alemania busca afianzar su posición en política de seguridad y trazar una nueva estrategia junto a Francia, Reino Unido, Polonia e Italia. A finales de enero de 2026, Friedrich Merz pidió a los aliados europeos que afrontaran el nuevo orden mundial con firmeza y espíritu de unidad. Europa solo podrá imponer sus ideas “si aprendemos a hablar el lenguaje de la política de poder, si nos convertimos nosotros mismos en una potencia europea”. 

La seguridad se ha convertido en la máxima prioridad. Desde que comenzó la guerra en Ucrania, Alemania ha incrementado notablemente su rearme. La contribución a la OTAN debería alcanzar el 3,5 % del PIB para 2029 y, si se incluye la infraestructura militar, incluso llegar al 5 %. La cuestión de la disuasión nuclear es especialmente delicada. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, defiende desde hace tiempo una estrategia común europea. Por su parte, el Gobierno alemán está abierto al diálogo. El ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, reconoce que Europa seguirá dependiendo “durante bastante tiempo” del paraguas nuclear estadounidense, y sigue apostando por la amistad germano-estadounidense: “Nuestro vínculo es inquebrantable”. Al mismo tiempo, advierte que los temas de seguridad estratégica deben “ponerse sobre la mesa sin tapujos”.

 

 

Claudia Major, experta en seguridad
Claudia Major, experta en seguridad © picture alliance / Geisler-Fotopress | Manfred Behrens/Geisler-Fotopres

Numerosos expertos en seguridad llevan años advirtiendo de que Europa no puede seguir posponiendo este debate. Claudia Major del German Marshall Fund, lo resume con claridad: “Europa apenas tiene capacidad de actuar sin Estados Unidos, y aun así debemos empezar a asumir nuestra propia responsabilidad en lugar de seguir delegando la seguridad.” El reconocido historiador Tymothy Snyder, de la Universidad de Toronto, subrayó en una entrevista: “Alemania es la mayor democracia plenamente funcional de Europa, y Europa, el mayor bloque de democracias consolidadas. Si la democracia va a tener futuro en el mundo, dependerá de Europa, y Europa, a su vez, depende de Alemania.” 

Más soberanía: militar, económica y estratégica

La nueva estrategia de seguridad de Alemania contempla también el regreso del servicio militar, que en esta primera fase será voluntario. El objetivo es reforzar la plantilla de la Bundeswehr y, al mismo tiempo, concienciar a la sociedad sobre la importancia de la defensa nacional y colectiva. En Berlín, sin embargo, hace tiempo que se adoptó una visión más amplia de la seguridad. Alemania también aspira a ganar autonomía económica junto a sus socios europeos, por ejemplo, impulsando nuevos acuerdos de libre comercio como los de Mercosur o con la India. La imprevisible política arancelaria de Trump actúa como un acelerador en este proceso. Las infraestructuras críticas ganan cada vez más protagonismo en el centro del debate. Los pactos sellados en la Cumbre del Mar del Norte en Hamburgo, en enero de 2026, para impulsar a gran escala la energía eólica simbolizan la determinación de Europa por reforzar su autonomía energética. Una cosa es segura: como potencia económica líder en Europa, Alemania asume un papel decisivo en la apuesta del continente por ganar soberanía.