La broma de abril y su tradición

El 1 de abril, los alemanes se gastan bromas mutuamente con espectaculares historias.

dpa/Karl-Josef Hildenbrand - April Fools’ Joke

El 1 de abril es el día en el que la buena fe no paga. Hasta hoy permanece viva la tradición de confundir ese día al prójimo con encargos curiosos o noticias absurdas.  Y finalmente desatar muchas risas. Sobre la broma de abril se dice también: mandar a alguien al abril. Ese modismo quedó documentado por primera vez en Baviera en 1618. El término “broma de abril” se generalizó en la segunda mitad del siglo XIX. Sobre su origen existen diversas versiones. Ya en las creencias populares de la Antigüedad existían numerosos días de mala suerte, entre los cuales se contaba el 1 de abril. La costumbre se asocia también con la Dieta de Augsburgo de 1530, en la que especuladores perdieron el 1 de abril mucho dinero, fueron objetos de burlas, pasando esa fecha a llamarse “día de los engañados”.

Falsa misa de Schubert

Venga de donde venga, la “broma de abril” es cultivada tradicionalmente también en los medios. La broma de abril más antigua en un periódico alemán fue publicada el 1 de abril de 1774: un absurdo consejo para criar gallinas de diferentes colores. La “broma de abril” más cara se la permitió la radioemisora alemana WDR, en Colonia: emitió el “estreno mundial de una Misa en Do Mayor de Franz Schubert, hasta ahora desconocida y descubierta recientemente en circunstancias novelescas”, Los oyentes quedaron encantados. En realidad, la supuesta sensación había tenido su origen en una apuesta entre músicos. La intención había sido producir una obra musical que despertara en los oyentes la impresión de ser una composición maestra clásico-romántica, informó poco después la emisora. Franz Schubert no había tenido nada que ver con ello: ¡abril, abril!

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