“El desafío de nuestro tiempo”

¿Por qué el pasado es importante para los jóvenes? Lucas, de Brasil, habla de sus experiencias en Alemania.

Lucas Gualberto do Nascimento en Alemania.
Lucas Gualberto do Nascimento en Alemania. privat

“A Alemania fui principalmente porque sus universidades tienen una buena reputación. Me inscribí en la Universidad Goethe, en Fráncfort del Meno. Pero después de poco tiempo me di cuenta de que Alemania es mucho más que un buen lugar para estudiar. Poco a poco fui aprendiendo más sobre el país y su gente y cada día fui descubriendo más y más lugares históricos o lugares que desempeñaron un importante papel en el pasado. En la estación de metro que quedaba camino de la universidad se hallaba un gran muro conmemorativo con fotografías de Ana Frank, que había vivido en la zona de pequeña antes de que sus padres tuvieran que huir de los nazis con sus dos hijas. Leí sobre la infancia de Ana Frank y me sumergí en su historia, mientras que otros transeúntes simplemente pasaban de largo. Para mí, ese tipo de cultura del recuerdo era nueva.

En Brasil, la Segunda Guerra Mundial es solo un capítulo en el programa escolar, no tenemos ninguna conexión emocional con ella. En Alemania me di cuenta de que la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto ocurrieron realmente, este es el lugar, estas son las historias. Puedo mirar las casas, tocarlas, veo los vestigios del pasado. La historia es parte de la memoria colectiva, no ha desaparecido, respira. No son solo palabras en un libro, sino que puedo experimentarla emocionalmente.

Si olvidamos el pasado, corremos el riesgo de que la historia se repita.

Lucas, de Brasil

En todas partes de la ciudad descubrí entonces las “piedras de la memoria”, que recuerdan a personas que fueron detenidas y casi siempre asesinadas por los nazis. Es sumamente importante mantener vivo el recuerdo. Si olvidamos el pasado, corremos el riesgo de que la historia se repita. Mi país está tratando de reprimir su historia. Pero no debemos olvidar que el colonialismo y la esclavitud dan su impronta a nuestra sociedad hasta hoy. La esclavitud no fue abolida en Brasil sino sesenta años después de la independencia y apenas hay museos que traten el tema.

Puedo entender que los jóvenes no quieran ocuparse de asuntos del pasado. Nacieron en un país "nuevo", no han experimentado la guerra. Llegar a ellos y enseñarles el valor de la historia es el desafío más importante de nuestro tiempo.

 


Lucas Gualberto do Nascimento, de Brasil, estudió en Fráncfort del Meno en 2018. Actualmente está completando una maestría en Ciencias Sociales en São Paulo con el foco puesto en Relaciones Internacionales y Desarrollo.

© www.deutschland.de

¿Desea recibir regularmente información sobre Alemania? Suscríbase aquí a nuestro boletín.