Alemania, país de bicicletas: de la draisiana a una industria de alta tecnología
Las marcas alemanas de bicicletas destacan hoy en segmentos como el gravel, las bicicletas de carga eléctricas y la gama prémium, con una alta tasa de exportación. ¿Qué hay detrás de esto?
Quien hoy disfruta de una ruta en bicicleta de montaña por caminos de grava o lleva a sus hijos a la guardería en una bicicleta de carga eléctrica también lleva consigo parte de la tradición ciclista alemana. Y es que la draisiana, considerada la precursora de la bicicleta moderna, fue inventada en Alemania en 1817 y marcó el inicio de la movilidad individual sobre dos ruedas. La industria nacida de aquel invento se ha consolidado desde hace tiempo como un importante motor de la economía alemana.
Industria alemana de la bicicleta
Más de 90 millones de bicicletas recorren carreteras, carriles bici y caminos de toda Alemania, y 17 millones de ellas ya son eléctricas. Cada año, cerca de 500 fabricantes y más de 10.000 comercios ponen en el mercado casi 3,8 millones de bicicletas, entre ellas unos dos millones de modelos eléctricos. En 2025, los fabricantes alemanes exportaron cerca de 1,4 millones de bicicletas a mercados internacionales. Unas 200.000 personas trabajan en el sector de la bicicleta en Alemania. La facturación anual generada por la venta de bicicletas y bicicletas eléctricas ronda los seis mil millones de euros.
¿Qué bicicletas son tendencia?
La bicicleta de trekking es la más popular en Alemania y concentra el 38 % del mercado. Las bicicletas de montaña acaparan alrededor del 21 % del mercado, y la gran mayoría ya incorpora asistencia eléctrica. Le sigue la bicicleta urbana, con una cuota del 14 %. La bicicleta de gravel ha experimentado un notable auge en los últimos años y ya representa el 10 % del mercado. Las bicicletas de gravel simbolizan una nueva pasión por pedalear sin fronteras, ya sea por carretera, pistas forestales o rutas de bikepacking. Las bicicletas de carga siguen teniendo una presencia modesta en el mercado, con una cuota del 2 %.
Las bicicletas de montaña siguen despertando pasiones, mientras que las de carretera y los modelos de alto rendimiento ganan terreno en la gama alta con tecnologías cada vez más avanzadas, aunque a precios que alcanzan con facilidad varios miles de euros. La innovación en los materiales está haciendo que las bicicletas sean cada vez más ligeras, resistentes, cómodas y sostenibles: desde llantas de carbono fabricadas en talleres especializados de Alemania hasta cuadros de bambú, pasando por bicicletas eléctricas de aluminio preparadas para el día a día o estructuras de acero con piezas impresas en 3D.
Marcas presentes en todo el mundo
Muchos fabricantes alemanes han logrado hacerse un hueco en los mercados internacionales, entre ellos Canyon, Rose y Cube. Ofrecen una amplia gama de modelos, desde opciones para principiantes hasta bicicletas de alta gama. En el ámbito de las bicicletas de carga, nombres como Riese & Müller o Muli se han convertido en auténticos referentes. También el sector de los accesorios tiene una fuerte presencia internacional: Ortlieb, por ejemplo, presume de ser el líder mundial en alforjas impermeables para bicicleta. Marcas como Vaude, Gonso, Ryzon y Maloja son un buen ejemplo de la especialización alemana en ropa para ciclistas.