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Nuevo impulso para la movilidad eléctrica europea

La industria automovilística alemana inicia una ambiciosa carrera contrarreloj en la producción de baterías. El objetivo: ganar independencia frente a los competidores asiáticos.

Axel Novak, 14.01.2026
A la primera “gigafábrica” en Salzgitter le seguirán otras en diferentes ubicaciones, como por ejemplo en Valencia, España.
A la primera “gigafábrica” en Salzgitter le seguirán otras en diferentes ubicaciones, como por ejemplo en Valencia, España. © Volkswagen AG/Stefan Warter/PowerCo

El mundo de la movilidad eléctrica se ha visto sacudido: A finales de 2025, PowerCo, filial de Volkswagen, puso en marcha en Salzgitter, Baja Sajonia, una llamada gigafábrica. Es la primera vez que se producen en ese lugar celdas de batería eléctricas unificadas a gran escala. “La gigafábrica de PowerCo en Salzgitter es una fuerte señal tecnológica para Europa”, afirma Oliver Blume, CEO de Volkswagen. “Somos el primer fabricante de automóviles europeo que ha desarrollado y puesto en marcha su propia producción de celdas de batería.”

China lidera el mercado de las baterías

De hecho, los expertos consideran el proyecto de Salzgitter un hito y un giro en la política industrial. Y es que durante años los fabricantes europeos de automóviles dejaron de lado la tecnología de almacenamiento y llegaron a quedarse rezagados en términos técnicos. Desde 2017, el fabricante chino CATL lidera el mercado de baterías para coches eléctricos. Según un estudio de la consultora Deloitte, en 2024 China produjo alrededor del 70 % de la capacidad mundial de baterías, frente al 11 % de Norteamérica y el 13 % de Europa. Pero solo el 3 % de las baterías fabricadas en Europa procedía realmente de productores europeos. Las previsiones apuntan a que en 2030 casi la mitad de las baterías seguirán saliendo de China. Aunque la cuota europea se espera que aumente hasta el 25 %, la mayor parte seguirá en manos de fabricantes no europeos.

Por ello, la UE lleva ya un tiempo impulsando la producción propia de baterías, pero los resultados siguen siendo modestos. Muchos proyectos están paralizados o no resultan rentables. “En los últimos años, muchos proyectos de baterías en Europa no han salido adelante, principalmente por la falta de acceso a materias primas estratégicas, las altas inversiones necesarias, problemas de eficiencia en las operaciones y el arranque lento de la movilidad eléctrica”, señala Harald Proff, de Deloitte. “Si los fabricantes europeos no logran avanzar con fuerza en la producción de baterías, asumirán un coste elevado.” La batería, como elemento más caro de un coche, marca la diferencia en el rendimiento, el precio y, en definitiva, en la competitividad del conjunto del sector del automóvil en Europa.

Volkswagen impulsa la producción propia de baterías.
Volkswagen impulsa la producción propia de baterías. © Volkswagen/PowerCo/Marco Prosch

Celda unificada para coches eléctricos en todo el mundo 

A día de hoy, los fabricantes europeos de coches ya han puesto en marcha diversas estrategias para crear su propio ecosistema alrededor de la producción. Volkswagen apuesta por un enfoque propio y pone el foco en las gigafábricas –a la planta de Salzgitter le seguirán en breve otras dos– y en una celda unificada. Está diseñada sobre una arquitectura común y es compatible con todos los modelos del mundo, lo que permitirá abaratar considerablemente el coste de los vehículos. Además, la celda unificada está diseñada para adaptarse a todos los procesos químicos de baterías actualmente en debate.

En el sector crece el optimismo ante la posibilidad de que Europa logre dar un giro en la fabricación de celdas y en todo el ecosistema que la rodea. “Intentar cerrar los ciclos de materiales y asegurar el abastecimiento local ha puesto en marcha una nueva ola de inversiones”, señala Ciara Cook, del grupo de reflexión británico New Automotive. A esto se suma el anuncio de la Comisión Europea de un “Battery Booster”, un plan dotado con 1.800 millones de euros para reducir la dependencia de productos chinos y diversificar las cadenas de suministro. El nuevo presupuesto de la UE podría incluir fondos adicionales.

Alemania también podría recuperar terreno en otro frente: la investigación. En Münster, la instalación experimental del centro Fraunhofer “FFB PreFab” ha logrado fabricar la primera celda de batería de iones de litio utilizando exclusivamente tecnología de producción europea. El Gobierno federal destinó 750 millones de euros a su desarrollo, y Renania del Norte-Westfalia aportó otros 320 millones. “La batería es imprescindible para una movilidad y una generación de energía climáticamente neutras. “La primera celda de batería salida de la FFB PreFab marca, por tanto, un hito clave para las ‘baterías made in Germany’”, afirma la ministra alemana de Investigación, Dorothee Bär.

El mercado de los coches eléctricos vuelve a despegar

Aunque los procesos de fabricación son, en esencia, técnicamente exigentes, los fabricantes europeos de maquinaria tienen la capacidad y el conocimiento para abarcar toda la producción de celdas de batería, según Sarah Michaelis, de la Asociación Alemana de Fabricantes de Maquinaria y Equipos Industriales (VDMA). “Ahora hacen falta pedidos de clientes y respaldo político para garantizar de forma sostenible una estructura productiva competitiva.”

PowerCo contó con ese respaldo: la planificación, los permisos y la ejecución se llevaron a cabo con una rapidez sorprendente: en apenas tres años se creó una nueva empresa que desarrolló un producto competitivo y levantó una planta de fabricación de celdas completa, junto con toda la cadena de suministro. Este ritmo acelerado podría dar sus frutos a medio plazo no solo para la industria automovilística europea en su conjunto, sino también de forma muy concreta para Volkswagen: en 2025, el mercado alemán de coches eléctricos muestra una clara recuperación, y los modelos 100 % eléctricos más vendidos llevan el sello del grupo Volkswagen.