"Preparada para tales preguntas"

La presidenta del Consejo de Ética, Alena Buyx, sobre el debate sobre la vacunación obligatoria, las críticas al ritmo de la vacunación y el papel de la ética médica en la pandemia.

Alena Buyx, presidenta del Consejo de Ética Alemán
Alena Buyx, presidenta del Consejo de Ética Alemán dpa/pa

Alena Buyx es la presidenta del Consejo de Ética Alemán. Junto con el Comité Permanente de Vacunación (STIKO) y la Academia Nacional de Ciencias Leopoldina, este grupo de expertos redactó un documento de posición sobre la distribución de la vacuna Covid 19 en Alemania en noviembre de 2020. El documento sirvió de base para las recomendaciones del STIKO, en las que se fundamenta el orden de prioridad de las vacunaciones actualmente en vigor.

Profesora Buyx, ¿cómo procedió el Consejo de Ética a la hora de establecer el orden de prioridades?

Fue un proceso complejo. Examinamos juntos los principios constitucionales y éticos  relevantes, es decir, la autodeterminación, la prevención de daños y la caridad, además, por supuesto, de la justicia y la igualdad general de derechos, así como la solidaridad y la urgencia. Aplicamos estos principios a la pregunta concreta y los relacionamos con los conocimientos científicos disponibles. De esto, surgieron las prioridades generales.

El STIKO entonces se dedicó al “trabajo de precisión”, por así decirlo...

Sí, porque en ese momento todavía no estaba claro, por ejemplo, qué vacunas se aprobarían primero o qué personas del sistema de atención de la salud tenían el mayor riesgo de infección. El STIKO ha concretado las recomendaciones en el contexto de los resultados de la investigación, que se amplían constantemente. Esta evaluación está en marcha y constantemente se incorporan nuevos conocimientos.

En el documento, el Consejo de Ética también se pronunció en contra de la vacunación obligatoria. No obstante, se está debatiendo si la vacunación debería ser un requisito previo para la admisión a eventos, por ejemplo, o si el personal de enfermería debería estar obligado a vacunarse. ¿Cómo ve esto desde una perspectiva ética?

En nuestro documento, excluimos una vacunación obligatoria general por razones éticas. En cuanto a la vacunación obligatoria en áreas individuales, señalamos que esto solo sería admisible en condiciones muy específicas. En primer lugar, debe haber más conocimiento sobre si las personas vacunadas realmente ya no pueden infectar a otras. En segundo lugar, esa obligación solo sería concebible en contextos específicos, por ejemplo, cuando personas muy vulnerables no pueden ser protegidas de ninguna otra manera. En adelante probablemente necesitemos un debate social sobre cómo tratar a las personas vacunadas.

 

Otro debate gira actualmente en torno a la política de adquisición de vacunas de Alemania y la UE y los progresos de la campaña de vacunación en Alemania. ¿Cómo observa este debate?

 

Soy una persona impaciente, para mí también las cosas se mueven muy lentamente. Ciertamente tiene sentido preguntar cómo ha sido todo hasta ahora y qué se podría haber hecho mejor. Por el momento, sin embargo, creo que es más importante mirar hacia adelante y analizar dónde están los obstáculos. Era claro que al principio no habría suficientes vacunas, ahora se trata de optimizar la distribución de las dosis disponibles. Ciertamente hay margen de mejora en el aspecto técnico, por ejemplo, en la gestión de citas. También es importante pasar rápidamente al siguiente grupo en el proceso de priorización, cuando no todos los que tienen derecho a la vacuna del grupo anterior desean ser vacunados. Es ahí donde se encuentran los escollos. Además, hay entender que la situación es extremamente singular y la curva de aprendizaje particularmente empinada.

Usted dice que es impaciente: ¿se ha vacunado ya?

No, pero cuento los días y las semanas. El momento dependerá de cuándo me toque a mí. Soy médica y trabajadora de la salud, pero no trato directamente con pacientes.

 

Creo que es importante que Alemania muestre solidaridad y participe en iniciativas internacionales de vacunación como COVAX.

Alena Buyx, presidenta del Consejo Alemán de Ética

La equidad en materia de vacunación es también una cuestión clave en términos globales. ¿Ha abordado el Consejo de Ética esta cuestión?

No era la pregunta planteada, pero la debatimos, porque está presente para todos los expertos en ética. No podemos ni debemos desconocer el hecho de que personas de todo el mundo están afectadas por esta pandemia. Por eso creo que es importante que Alemania muestre solidaridad y participe en iniciativas internacionales de vacunación como COVAX y coopere con la Organización Mundial de la Salud. Aquí se puede hacer más para asegurar que la vacuna llegue rápidamente a las regiones más pobres. Al mismo tiempo, Alemania y la Unión Europea deberían encontrar un mecanismo para entregar inmediatamente pedidos excesivos de vacunas a países en desarrollo.

 

Usted y sus colegas son expertos muy solicitados por sus evaluaciones acerca de la ética médica durante la pandemia. Al principio se trataba del triaje, es decir, del criterio de selección y clasificación de pacientes en enfermería y medicina en caso de emergencias, ahora, de la distribución de las vacunas. ¿Es el coronavirus una piedra de toque para la deontología?

La observación es cierta, pero yo no lo llamaría una piedra de toque. A diferencia de otras disciplinas, quizás nosotros ya estábamos familiarizados con el tema. Yo misma escribí hace diez años un artículo en un libro sobre la solidaridad durante una pandemia. Aunque en ese momento no creí que alguna vez me enfrentaría a una verdadera pandemia: los expertos ética médica venimos ocupándonos desde hace mucho tiempo de cuestiones como la justa distribución de recursos escasos o de la ponderación entre los derechos individuales y las necesidades públicas generales. Sin embargo, nuestra disciplina está evolucionando durante la pandemia: una cosa es pensar acerca de algo teóricamente, y otra muy diferente es cuando se trata de una verdadera pandemia que también se debate en la opinión pública política.

 

La teoría puede probar ahora que también vale en la práctica....

Siempre he pensado que la acusación de que la teoría no piensa en los problemas prácticos era injusta. Es cierto, desde luego, que la teoría es limpia. Es mucho más lógica y por eso más simple que la realidad. Sin embargo, la realidad también debe tomar en serio la teoría, es una interacción. Y ahora estamos experimentando esta interacción en tiempo real, lo que es algo excepcional.

 


Alena Buyx es presidenta del Consejo de Ética Alemán desde mayo de 2020, al que pertenece desde 2016. Esta médica que posee varios títulos más en filosofía y sociología, ha realizado investigaciones en la Universidad de Harvard y en la University College de Londres, entre otras instituciones. Desde 2018 es profesora de Ética de la Medicina y las Tecnologías de la Salud en la Universidad Técnica de Múnich.


 

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