Jóvenes, comprometidos y conectados con Alemania
Una estudiante de Bolivia coordina un club de alemán, un ingeniero de Chile explica la transición energética. ¿Qué les motiva a ambos?
Ya sea en campamentos culturales, foros de debate o proyectos universitarios: desde hace más de cinco años, la iniciativa #JungesNetzwerk (en español “Red joven”) reúne a personas de América Latina interesadas en Alemania. Algunas de ellas tienen antepasados alemanes, pero la mayoría se siente vinculada a Alemania por otros motivos. La red pertenece a la fundación Stiftung Verbundenheit (que en español significa “Fundación Vínculo”). Por encargo del Ministerio alemán de Asuntos Exteriores, promueve las comunidades de habla alemana y a las personas interesadas en Alemania en América Latina. Presentamos a dos miembros que colaboran como voluntarios en #JungesNetzwerk.
Laura Karenina Paz Morales, Bolivia: crear vínculos a través del idioma
Alemania ha desempeñado un papel importante en la vida de Laura Karenina Paz Morales desde muy temprana edad. Al igual que su padre, estudió en Colegio Alemán de La Paz y, como estudiante de intercambio, vivió durante un tiempo en Bonn. Hoy, esta joven de 23 años estudia Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en Bolivia. Además, colabora como voluntaria en #JungesNetzwerk.
Me atrajo el hecho de que la red se dirija específicamente a los jóvenes.
Descubrió la iniciativa durante sus estudios. “Me atrajo el hecho de que la red se dirija específicamente a los jóvenes”, afirma. Es cierto que las fundaciones alemanas llevan décadas presentes en Bolivia, por ejemplo, en el ámbito de la promoción de la democracia. “Pero durante mucho tiempo los jóvenes no fueron el centro de atención. La red joven, la Junge Netzwerk, llena ese vacío”.
Actualmente, Paz Morales coordina el club de idiomas, uno de los proyectos más importantes de la red. Una vez al mes, entre 30 y 50 participantes de América Latina se conectan en línea para hablar alemán. Moderados por voluntarios, intercambian opiniones en pequeños grupos, clasificados por niveles de idioma. La atención se centra en el intercambio, no en la enseñanza clásica. “Queremos crear un espacio seguro en el que se pueda hablar alemán sin miedo”, explica Paz Morales.
El club de idiomas combina deliberadamente el aprendizaje con la cultura cotidiana. En formatos interactivos, rondas de debate o veladas temáticas, por ejemplo sobre las fiestas alemanas, los alumnos comparten sus experiencias personales. Para Paz Morales, esa es la diplomacia ciudadana que quiere crear la iniciativa #JungesNetzwerk. “Para mí, la diplomacia ciudadana significa hacer comprensibles temas complejos e involucrar al mayor número posible de personas”. Le gusta que la red conecte a personas de diferentes países con antecedentes educativos muy diversos.
Desde el punto de vista de la joven, Alemania es un socio importante para Bolivia, sobre todo por sus conocimientos técnicos, por ejemplo, en materia de educación política. Al mismo tiempo, subraya que el intercambio no es una vía de sentido único. “Nosotros también aportamos conocimientos, por ejemplo, sobre tradiciones indígenas o agricultura sostenible”.
Jorge Carpanetti, Chile: hacer comprensible la transición energética
“Cuando se trabaja con energías renovables en Chile, es imposible pasar por alto a Alemania”, afirma Jorge Carpanetti. Este ingeniero chileno de 30 años lleva años trabajando en el sector de la energía y la tecnología. “Las tecnologías alemanas desempeñan un papel importante para Chile, por ejemplo, en el ámbito del hidrógeno verde”, afirma Carpanetti. En algún momento, comenzó a interesarse también por la cultura y la lengua alemanas.
Buscando oportunidades de intercambio y para aprender alemán, dio con la red. Ahora participa regularmente en el club de idiomas que coordina Laura Karenina Paz Morales y colabora con un proyecto en Chile: “Energía del Futuro – Energie der Zukunft”. Uno de los objetivos es presentar de forma comprensible para los jóvenes conocimientos sobre la transición energética, la tecnología y la cooperación internacional.
Para ello, Carpanetti utiliza formatos lúdicos. En talleres impartidos en colegios, los jóvenes desarrollan sus propias cartas sobre energía, sostenibilidad y cooperación germano-chilena. El resultado es un juego de cartas que combina el aprendizaje con la creatividad. Además, Carpanetti ha creado por su cuenta una página web interactiva. “Quería demostrar que los temas relacionados con la energía no tienen por qué ser aburridos. Se trata de democratizar el conocimiento”.
La respuesta le ha sorprendido incluso a él mismo. Los jóvenes plantean preguntas detalladas en los talleres, cuenta, no solo sobre tecnología, sino también sobre contextos políticos y culturales. Para Carpanetti, esa es la esencia de la diplomacia ciudadana: “Cada uno es embajador de su propia cultura. Al mismo tiempo, llevamos dentro varias influencias culturales”.
Lo hacemos porque creemos en el intercambio y la cooperación.
Carpanetti nunca ha estado en Alemania, aunque este país es para él un importante punto de referencia histórico y cultural. Especialmente en el sur de Chile, las influencias alemanas siguen siendo visibles hoy en día. Quiere trasladar este vínculo al futuro. “Chile ofrece espacio para la innovación, Alemania aporta experiencia; y los jóvenes deben formar parte de este proceso”.
A largo plazo, Carpanetti quiere ampliar su proyecto a otros países de la red, como Bolivia. Al igual que Laura Karenina Paz Morales, invierte mucho tiempo en su voluntariado, pero lo hace con gusto. “Lo hacemos porque creemos en el intercambio y la cooperación”.