Entrenamiento de alemán

¿Sabes que para aprender alemán también tienes que entrenar los músculos? Estos ejercicios hacen que te pongas en forma.

Aprender un idioma también es trabajo muscular.
Aprender un idioma también es trabajo muscular. Elnur Amikishiyev/123rf

¿Te cuesta lograr la pronunciación correcta cuando aprendes alemán? Rebecca Rashid tiene algunos consejos para ti. Lleva 14 años enseñando alemán como lengua extranjera y conoce todos los trabalenguas: especialmente las diéresis, la R alemana y los dos sonidos diferentes de Ch, como en "ich" y "ach". "Muchos subestiman que cuando aprenden un idioma extranjero tienen que entrenar los músculos de la boca y el diafragma, como los cantantes", dice Rashid.

El truco con el papel

El alemán es un idioma muy acentuado que a menudo suena duro. Ello se debe a los sonidos “plosivos”. Para producirlos primero es bloqueado por un momento el flujo de aire. Cuando el cierre finaliza, se produce un sonido que se llama “plosión”: de ahí el término “plosivo”. Por ejemplo, P, T y K en "Post", "Tier" o "Koch". Para practicar la pronunciación, la experta aconseja: "Sostenga una hoja de papel verticalmente delante de su boca y pronuncie P, T y K con tanta fuerza que el papel se mueva”.

La R alemana: hacer gárgaras

"Muchos alumnos de alemán sólo conocen la R vibrante alveolar en su lengua materna y se desesperan con la R gutural alemana.” El consejo de Rashid: haz gárgaras con un sorbo de agua mientras te cepillas los dientes. "Entonces automáticamente encontrarás el punto en tu garganta donde se origina la R alemana. El efecto psicológico de este método es reconocer que ¡se lo puede hacer!

Gimnasia labial para las diéresis

No subestimes las diéresis en Ä, Ö y Ü. La profesora de alemán advierte: "Los puntos sobre las vocales no son ornamentos, sino portadores de significado". Por ejemplo, para diferenciar “fordern” (exigir) de “fördern” (alentar). ¿Pero cómo pronunciar esos extraños sonidos? Con ejercicios de estiramiento: "El camino hacia la Ü pasa por la I: primero pronuncias una I extremadamente clara y separas las comisuras de tu boca. Luego sostienes el sonido y lleva los labios hacia adelante. Y ya estás en la Ü alemana".

Puedes seguir con la Ö: para pronunciarla aplicas el mismo método, pero partiendo de la E. 

Rebecca Rashid
Rebecca Rashid estudió historia y alemán para extranjeros en la Universidad de Bonn. Desde hace 14 años enseña en el Goethe-Institut de Berlín y en un Centro de Formación de Adultos.

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