Pro & Contra
¿A favor de Alemania en la guerra?
¿Debería regresar el servicio militar obligatorio en Alemania? Aquí, dos jóvenes nos comparten sus opiniones y argumentos.
¿Qué situaciones han influido en su opinión personal sobre el servicio militar obligatorio?
Cuando terminé el bachillerato, realicé el servicio militar voluntario, de modo que sé de qué se trata. Y por eso puedo decir que estoy definitivamente a favor. Sin embargo, mi opinión se basa puramente en la realidad geopolítica: Europa está en una situación de seguridad cambiante con consecuencias reales. En las Fuerzas Armadas alemanas, hay una notable escasez de personal y, al ser miembro de la OTAN y de la UE, Alemania tiene una responsabilidad que su sociedad debe asumir con seriedad para permitir que se cumplan los requisitos de personal. El servicio militar obligatorio es la respuesta fundamental a estas circunstancias.
Cuando comenzó la guerra de Ucrania, me llamó la atención la frivolidad con la que se expresaban muchos periodistas. Se exigía el envío de armas y se aplaudía cada vez que se ganaba terreno, pero se ocultaba que en ambos bandos estaba muriendo gente que no había buscado que estalle esta guerra y simplemente fallecía porque sus países poseen intereses incompatibles. A menudo, me preguntaba qué sucedería si Alemania estuviera en guerra. Mi temor era que la situación sea como la de Rusia o Ucrania, donde se envía a combatir a personas contra su voluntad. En Alemania existe un derecho a la objeción de conciencia al servicio militar que tiene rango constitucional. Sin embargo, este derecho podría mantenerse formalmente y socavarse en la práctica, por ejemplo, mediante exámenes de conciencia más estrictos para quienes han expresado esa objeción.
¿Qué papel desempeña el Estado para ti? ¿Qué puede exigirle a sus ciudadanos?
El Estado no es un proveedor de servicios del que se pueda prescindir. Es la base jurídica que permite la libertad individual. Quien disfruta de esa libertad, también debe asumir la responsabilidad por las condiciones que la hacen posible. No se trata de un deber legal, sino moral. Por eso, el Estado puede exigir aquello que es necesario para conservar esa base, siempre y cuando lo haga con legitimidad democrática. Sin seguridad no hay Estado de derecho y sin Estado de derecho no hay libertad. En este sentido, el servicio militar obligatorio no es una intervención en la libertad, sino un instrumento destinado a protegerla.
El Estado es el ente de gobierno dentro del que nací de manera casual. Personalmente no me identifico con Alemania ni con cualquier otro Estado. La cuestión de qué derechos le reconozco al Estado sobre mí es irrelevante. El Estado se otorga a sí mismo, en virtud de la Constitución, el derecho a obligar a los jóvenes a servir en caso de guerra. Para mí, estas preguntas individualistas plantean debates artificiales: se busca que los jóvenes se planteen continuamente si estarían dispuestos a combatir y en qué condiciones, pero ningún Estado basa su capacidad de guerra en eso.
¿En qué medida es el servicio militar obligatorio una cuestión de justicia intergeneracional?
El orden libre y democrático que disfrutamos en la actualidad no es algo que se haya obtenido para siempre, sino que cada generación debe volver a asegurarlo. Quien aprovecha los frutos sin contribuir a su mantenimiento está rompiendo un contrato intergeneracional. Sin el servicio militar obligatorio, la carga se distribuye de manera desigual sobre quienes se ofrecen voluntariamente y los países aliados. Eso no es justo. Por eso, el servicio militar obligatorio debe aplicarse a todos, incluso a las mujeres. Y no se limita únicamente al uso de armas: la seguridad implica también la protección civil, el servicio de bomberos y la asistencia médica.
No coincido con los supuestos conflictos entre generaciones de los que tanto se habla. No me parece correcto enfrentar a jóvenes y personas mayores. Es algo que ya sucede con las pensiones, ¿ahora también con el servicio militar? No cuenten conmigo. Todas las generaciones deberían compartir el interés por que no se desate una guerra. Me pregunto si todos los ciudadanos alemanes comprenden la gravedad de la situación. Los políticos alemanes y formadores de opinión advierten de una guerra que podría comenzar ya en 2029 posiblemente en el Báltico. Ante esta situación, potencialmente se reclutaría a los jóvenes. Hay quienes creen que el servicio militar obligatorio es algo positivo por su simple convicción de que no fue algo que les afectara cuando lo hicieron. Me gustaría recordar a esas personas que están hablando de sus nietos.
¿Cuál es el argumento más fuerte de la otra parte y por qué no te convence de todos modos?
El argumento más fuerte de la otra parte no es uno pragmático, sino moral: la guerra está mal por su propia naturaleza y no hay Estado que pueda fundamentar un derecho a enviar a una persona a la muerte. Respeto la idea. Sin embargo, falla en una premisa fundamental y es que todos los actores comparten el mismo criterio moral. Es empíricamente falso. Un Estado que rechaza defenderse mientras otros no lo hacen está adoptando una posición imprudente frente a quienes deben protegerlo. El pacifismo como política solo es posible cuando ya hay seguridad, es decir cuando ya se ha defendido una democracia.
El argumento más fuerte de la otra parte es que en Alemania muchas libertades son más amplias que en otros países, como la libertad de opinión y la libertad de circulación. Sin embargo, esos derechos se limitan drásticamente en caso de guerra y vuelven a concederse por completo solo una vez que se ha acabado la guerra. Por eso, está claro que esas libertades no son un valor o un fin incuestionable en sí mismo, como se suele afirmar, sino que se conceden únicamente si al Estado le sirve.