Los lazos que unen a Alemania, Francia y Polonia
En 1991, Weimar se convirtió en el punto de partida de una alianza política singular entre tres países. 35 años después, analizamos cómo ha evolucionado y qué papel desempeña hoy en Europa.
Cuando, en el verano de 1991, el entonces ministro alemán de Asuntos Exteriores, Hans-Dietrich Genscher, invita a Weimar a sus homólogos francés y polaco, Roland Dumas y Krzysztof Skubiszewski, Europa atraviesa una profunda transformación: no ha pasado ni un año desde la reunificación alemana y la Guerra Fría acaba de llegar a su fin. Aquel encuentro sienta las bases de una cooperación que Alemania, Francia y Polonia mantienen hasta hoy para coordinar sus políticas.
¿Por qué eligieron precisamente Weimar para reunirse los ministros de Exteriores?
La elección de Weimar no fue casual. Weimar es sinónimo de Goethe, Schiller y el Clasicismo de Weimar, pero también de la primera democracia alemana y de las grandes rupturas políticas del siglo XX. Al elegir Weimar, Genscher quiso subrayar que la nueva Europa debía construirse sobre valores comunes y un patrimonio cultural compartido. Al mismo tiempo, Alemania, Francia y Polonia querían estrechar sus lazos tras el fin de la división de Europa y asumir juntos la responsabilidad de construir su futuro.
¿Cómo ha evolucionado esta cooperación desde entonces?
En los años siguientes, Polonia avanzó con paso firme en su integración en las estructuras europeas y transatlánticas: en 1999, el país ingresó en la OTAN y, en 2004, en la UE. Con ello, también evolucionó el papel del Triángulo de Weimar. Con el tiempo, el foro de acercamiento entre el Este y el Oeste dio paso a una alianza de tres socios de la UE que buscan consensuar posiciones sobre los grandes asuntos europeos. La agenda abarca desde la ampliación y el futuro de la UE hasta la seguridad y la defensa europeas y las relaciones con sus vecinos del Este.
¿Qué papel desempeña el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores?
En Alemania, el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores es el encargado de articular la cooperación dentro del Triángulo de Weimar. El Triángulo de Weimar no tiene sede permanente ni cuenta con una secretaría propia. De ahí que buena parte de la cooperación recaiga en los ministros y ministras de Exteriores y sus respectivos ministerios. Pero la cooperación va mucho más allá: también reúne a jefes de Estado y de Gobierno, ministros de distintas áreas y parlamentarios de los tres países. Desde 1991, este foro permite a los tres países aunar posiciones ante los grandes retos europeos e internacionales. Así ocurrió en 2014, con la crisis de Ucrania, y en 2016, cuando el referéndum británico abrió el debate sobre el futuro de la UE.
¿Qué asuntos centran hoy la atención del Triángulo de Weimar?
Desde el inicio de la guerra de agresión rusa contra Ucrania, la seguridad y la defensa de Europa y el apoyo a Ucrania se han convertido en las grandes prioridades. En enero de 2026, los ministros de Exteriores de Alemania, Francia y Polonia analizaron en París la seguridad en Europa, el avance de las negociaciones de paz y las garantías de seguridad para Ucrania. El ministro de Exteriores de la India, Subrahmanyam Jaishankar, participó en las conversaciones como invitado. El encuentro también buscó estrechar los lazos entre Europa y la India en ámbitos como la seguridad y la economía.
¿Cómo acerca el Triángulo de Weimar a los ciudadanos de los tres países?
El Triángulo de Weimar va mucho más allá de la cooperación entre gobiernos. Los hermanamientos entre ciudades, los intercambios juveniles y los encuentros culturales estrechan los lazos entre ciudadanos de Alemania, Francia y Polonia. A este intercambio se suman también universidades, asociaciones y otras organizaciones de la sociedad civil. En los últimos años, esta cooperación se ha extendido también a iniciativas conjuntas de apoyo a Ucrania.