Aquí se construye un túnel bajo el mar
El túnel de Fehmarnbelt entre Alemania y Dinamarca será una obra del siglo. La ingeniería alemana desempeña un papel decisivo para convertir en realidad el túnel sumergido más largo del planeta.
De momento, un brazo de mar de cerca de 18 kilómetros aún se interpone entre Alemania y Dinamarca. El viento ondula la superficie del mar mientras los ferris trazan su ruta a través del Fehmarnbelt. Muy por debajo de esa aparente calma marina, avanza uno de los mayores proyectos de infraestructuras de Europa. Grúas, puertos logísticos y grandes excavaciones para las bocas del túnel dibujan el perfil de las obras en ambas costas. En tierra, en la parte danesa, se levantan gigantescos elementos de hormigón tan altos como edificios. Aquí toma forma el túnel de Fehmarnbelt, la conexión fija que unirá de manera permanente Alemania y Dinamarca.
¿Qué convierte la construcción del túnel de Fehmarnbelt en una obra tan excepcional?
Cierra una de las últimas grandes brechas de la red transeuropea de transporte y crea una conexión fija, independiente de las condiciones meteorológicas, entre Escandinavia y Europa Central. Los trenes cruzarán el Fehmarnbelt en unos siete minutos, y los coches lo harán en alrededor de diez. El trayecto en tren entre Hamburgo y Copenhague se reducirá de cinco horas a unas dos horas y media. En cuatro galerías independientes, el túnel combinará dos vías ferroviarias electrificadas con una autopista de cuatro carriles. Se convertirá en parte de uno de los ejes norte-sur más importantes de Europa, que conecta Escandinavia con Alemania y la región mediterránea.
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Abrir declaración de consentimiento¿Quién financia el túnel de Fehmarnbelt?
Dinamarca asume la responsabilidad financiera íntegra sobre la base de un tratado de Estado con Alemania. La construcción se sufragará con créditos respaldados por el Estado y con financiación procedente de la Unión Europea. Una vez en servicio el túnel, los préstamos se irán saldando con los ingresos por peajes y cánones ferroviarios, en un plazo estimado de unos 36 años. Este modelo se denomina financiación a cargo de los usuarios: quienes utilicen la conexión serán también quienes la paguen.
¿Qué experiencia aportan las empresas alemanas al proyecto?
Empresas alemanas de construcción e ingeniería participan en el proyecto dentro de consorcios internacionales, entre ellas Wayss & Freytag y Max Bögl. Desempeñan un papel decisivo en el túnel y en la ingeniería de cimentaciones especiales, además de encargarse de fabricar y ensamblar los colosales elementos de hormigón. Su experiencia en grandes proyectos resulta clave para colocar con precisión los gigantescos módulos del túnel sobre el lecho marino y garantizar su estabilidad a largo plazo.