“El coraje es algo que puede entrenarse”
La apneísta Anna von Boetticher nos cuenta cómo se entrena el valor y por qué la esperanza empieza en una maceta de su terraza.
El coraje es como un músculo: hay que ejercitarlo. Te presentamos a personas que inspiran con su valentía: personas que dan un paso al frente con determinación, ya sea por el clima, la educación política, el entendimiento entre pueblos o la defensa de quienes buscan refugio.
“Basta sumergirse un metro bajo la superficie para entrar en un mundo completamente distinto, sin necesidad de una nave espacial.” Anna von Boetticher, plusmarquista mundial de apnea, comparte sus aventuras con su comunidad en redes sociales. Bajo el hielo glaciar de Groenlandia, en el bosque submarino de Hemmoor, en el norte de Alemania, y bajo la selva mexicana, demuestra lo increíble y frágil que es nuestro planeta.
Señora von Boetticher, ¿por qué la apnea?
Desde pequeña me ha fascinado todo lo que no conocemos del mundo. Soñaba con volar al espacio, explorar las profundidades del océano y escalar las montañas más altas. Por eso empecé a bucear desde muy joven, y con el tiempo también lo hice a grandes profundidades y en condiciones extremas. Y como siempre busco superarme, con el tiempo también llegó la apnea. Esta me permite experimentar el mundo submarino de una forma nueva y muy intensa.
La apnea es un deporte extremo. ¿Se considera una mujer valiente?
Creo que todos somos valientes en ciertos momentos y en otros no tanto. Si veo una araña detrás del armario, lo más probable es que me eche para atrás. Sin embargo, cuando se nos acerca un tiburón no me asusto. Como instructora de buceo y guía, he aprendido a tomar la iniciativa, a decidir y a actuar antes que los demás; supongo que eso es lo que algunos llamarían valentía.
Entonces, ¿se puede entrenar el coraje?
Sí. Hay una parte que es innata, sin duda, pero todo el mundo puede entrenar la fortaleza mental y la resiliencia. Una manera de entrenarlo es salir de la zona de confort, atreverse con cosas que no se nos dan bien y volver a empezar desde cero. Hay que aprender a soportar lo incómodo y a dejar el ego a un lado. Esto es algo que requiere ser valiente. Y no tiene por qué ser un deporte extremo. Lo mismo se puede aplicar para hacer punto (dice entre risas).
¿Qué le infunde esperanza?
Cuando practico apnea, siento especialmente que formo parte de algo mucho más grande. Hay tanta belleza en nuestro planeta. Si vas por la vida con los ojos abiertos, siempre encuentras algo que te inspira y te llena de esperanza. Desde los pájaros que se bañan en las macetas de mi terraza hasta una ballena en las Azores, todo eso me fascina. No hace falta irse al fin del mundo para vivir momentos especiales, solo hay que saber mirar.