¿Cuánto conflicto puede asumir una democracia, señora Baer?
Durante doce años, Susanne Baer fue jueza del Tribunal Constitucional Federal. Explica por qué, a su juicio, actúa como un cinturón de seguridad en un Estado de derecho.
Desde vetos en estadios de fútbol hasta medidas contra el covid o los mecanismos de rescate del euro. Como jueza del Tribunal Constitucional Federal, Susanne Baer participó en decisiones sobre debates clave de la vida en Alemania. Cada año, el tribunal recibe en torno a 5.000 casos. Los presentan particulares, organizaciones y organismos públicos, también desde el extranjero.
Para Susanne Baer, los conflictos forman parte de la democracia. Para ella, lo decisivo es que se resuelvan dentro de las reglas de la Ley Fundamental. Una democracia admite mucho conflicto, siempre que se respeten los derechos fundamentales y existan tribunales independientes que lo garanticen.
El Gobierno, la oposición y la ciudadanía pueden llevar las decisiones del Estado ante los tribunales. El Tribunal Constitucional Federal establece para ello el marco legal. Garantiza que los conflictos se diriman con reglas claras y no impere la ley del más fuerte. La jurista ve precisamente ahí una de las grandes fortalezas del Estado de derecho.
En su libro “Rote Linien” (Líneas Rojas) escribe: “En una sociedad en conflicto, los tribunales constitucionales marcan hasta dónde puede llegar la disputa y qué queda fuera de ella.” Sin esas reglas, el conflicto corre el riesgo de convertirse en un mero pulso de fuerzas.
El Tribunal Constitucional Federal actúa como un cinturón de seguridad. No restringe, pero entra en juego cuando hace falta y evita daños mayores.
Proteger los derechos fundamentales
La tarea de los jueces y juezas: comprueban si un caso afecta a los derechos fundamentales. Esto se refiere a los derechos fundamentales que protegen a cualquier persona en Alemania frente al Estado. Incluyen, por ejemplo, la dignidad humana, la libertad de expresión, la igualdad ante la ley y la libertad religiosa. Si una ley o una sentencia puede vulnerar estos derechos, el Tribunal Constitucional Federal examina el caso. Determina si la norma encaja en la Ley Fundamental o si es necesario cambiarla.
Es precisamente ahí donde Susanne Baer ve la función central de protección del tribunal. “El Tribunal Constitucional Federal actúa como un cinturón de seguridad. No restringe, pero entra en juego cuando hace falta y evita daños mayores.”, explica. El tribunal actúa así como un garante, especialmente en tiempos de crisis política, cuando las instituciones democráticas se tensionan y crecen los conflictos sociales.
Límites del poder
El Tribunal Constitucional Federal obliga con frecuencia a la política a rectificar cuando las leyes vulneran derechos fundamentales. Es normal que este tipo de decisiones no guste a todo el mundo en un Estado de derecho.
“Un tribunal constitucional no garantiza una democracia perfecta”, explica Baer. “Pero sí contribuye a que los derechos reconocidos por la ley no se pasen por alto.”
El tribunal no decide lo que quiere la política, sino lo que permite la ley.
“El contenido concreto de la democracia es y seguirá en manos de los políticos”, escribe Baer. “Ese margen de actuación, sin embargo, tiene límites: se acaba cuando se vulneran los derechos fundamentales.”
Referente para tribunales de todo el mundo
El Tribunal Constitucional Federal resuelve conflictos sin contar con poder propio. Su fuerza reside en los argumentos y en la confianza en el Estado de derecho. A nivel internacional, el Tribunal Constitucional Federal, con sede en Karlsruhe, también está considerado un referente. En muchos países, los tribunales constitucionales se han construido sobre principios similares: independencia judicial, procedimientos claros y protección de los derechos fundamentales.
“La existencia de tribunales independientes es un indicador del estado de la democracia”, escribe Baer. “Por eso resultan incómodos para quienes no aceptan límites y solo miran por sus propios intereses.”
Acerca de la persona: Susanne Baer
Susanne Baer, nacida en 1964, es jurista y profesora en la Universidad Humboldt de Berlín. Durante doce años fue jueza del Tribunal Constitucional Federal. También desarrolla su labor docente e investigadora en el ámbito internacional, entre otros lugares en Europa y Norteamérica.
Corte Constitucional Federal de Alemania
El Tribunal Constitucional Federal, fundado en 1951, es el máximo órgano en materia constitucional en Alemania. Garantiza que las leyes y las decisiones del Estado respeten la Ley Fundamental. Pueden acudir a él los ciudadanos si consideran que se han vulnerado sus derechos fundamentales, así como los tribunales y órganos del Estado como el Gobierno federal o el Bundestag.