De ositos dorados a la zarpa de un lobo: las marcas más potentes de Alemania
Las empresas alemanas y sus símbolos son sinónimo, entre otras cosas, de calidad, lujo y estilo. Una visión general con algunas sorpresas.
Movilidad: los símbolos más emblemáticos de Alemania
Incluso los niños pequeños de todo el mundo reconocen al instante los coches alemanes. La estrella de Mercedes‑Benz y los aros de Audi prometen ingeniería de vanguardia, progreso y prestigio. Volkswagen se define como una marca de gran volumen que fabrica buenos coches para todos. El logotipo de BMW parece casi una insignia deportiva y, con su diseño a cuadros blancos y azules, subraya su origen bávaro. Porsche combina el rendimiento con un diseño icónico.
Y los neumáticos Continental proporcionan el agarre necesario para hacer realidad los sueños sobre ruedas. Quien prefiera surcar los cielos, lleva exactamente 100 años eligiendo el avión con la grulla de Lufthansa.
Alta tecnología e industria: cuando los nombres se convierten en un sello de calidad
Muchas marcas alemanas de renombre mundial no representan tanto un estilo de vida como la calidad, la precisión, la fiabilidad y la durabilidad. Por ejemplo, los electrodomésticos de cocina y para el hogar de Miele y los productos industriales de Siemens o Bosch.
La empresa Stihl, que cumple exactamente 100 años y es líder mundial en motosierras, demuestra que incluso los aparatos prácticos pueden alcanzar un estatus de culto; de hecho, es un motivo muy popular para los tatuajes entre sus seguidores.
La empresa de software SAP explica la lógica básica que hay detrás de las facturas, los almacenes y las nóminas. A ello se suman numerosos especialistas que despiertan el entusiasmo entre los expertos del sector: por ejemplo, Zeiss (óptica), Leica (cámaras), Festo (automatización), Infineon (semiconductores). Y en el sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones, Deutsche Telekom/T‑Mobile, que por cierto es la marca europea de mayor valor (véase el gráfico al final del artículo), confiere identidad de marca con el color magenta.
Salud y farmacia: la cruz, la jeringa y la monja con el licor
La cruz de Bayer luce en numerosas farmacias de todo el mundo y, desde 1899, indica a todos aquellos a los que les duele la cabeza el camino hacia el ansiado envase de aspirina. En el botiquín casero, el destilado de hierbas de alta graduación Klosterfrau Melissengeist lleva exactamente 200 años proporcionando relajación. La tecnología médica de B. Braun, Fresenius o Dräger forma parte del equipamiento estándar de casi todos los hospitales del mundo.
Bebidas: con el ciervo a por el Capri-Sun
En el caso de las bebidas, no solo cuentan la sed y el sabor, sino también la forma y la etiqueta. Alemania es el país de la cerveza por excelencia y Beck’s, con su botella verde y la llave de Bremen, se considera en el extranjero “la cerveza alemana”, junto con Warsteiner y Krombacher. Paulaner y Erdinger llevan la tradición cervecera de Múnich por todo el mundo. En el ámbito de las bebidas espirituosas, el emblema del ciervo de Jägermeister es, al mismo tiempo, un símbolo de la vida nocturna de moda.
En el ámbito de las bebidas sin alcohol, a muchos les sorprende que Fanta se desarrollara en Alemania en 1940 como sustituto de la Coca-Cola. Capri-Sun se lanzó en 1969 en la República Federal; su envase en bolsa se convirtió en un símbolo mundial de los patios de recreo. Y Gerolsteiner comercializa agua de manantial alemana en todo el mundo como producto de primera calidad.
Ositos pegajosos de gominola
Birkenstock se ha forjado una imagen basada en la ortopedia: las sandalias son un símbolo de comodidad; no son necesariamente sexys, pero sí de culto. Uno de los fabricantes de dulces más famosos del mundo demostró pragmatismo a la hora de elegir el nombre: Haribo fue fundada en 1920 por Hans Riegel en Bonn. Los ositos de oro de Haribo, los Goldbears, son el éxito de exportación más dulce de Alemania, aunque los ositos de peluche de Steiff son mucho más mimosos.
Si se pierde el famoso botón de la oreja, se recurre al pegamento multiusos UHU, la marca que mantiene unido el día a día.
¿De verdad son alemanas? Marcas que uno tiende a asociar con otros lugares
Hay muchas marcas alemanas que uno tiende a asociar con otros lugares, por ejemplo, con EE. UU. Entre ellas se encuentran los clásicos mundiales Adidas y Puma, que surgieron a raíz de una disputa entre los hermanos Adolf y Rudolf Dassler.
La disputa entre hermanos también desempeñó un papel importante en el caso del gigante mundial de supermercados económicos Aldi y, al igual que con Lidl, a muchos les sorprende su origen alemán. Nivea evoca el sur mediterráneo, pero procede del norte, de Hamburgo. Jack Wolfskin suena a Montañas Rocosas, pero procede de la región, más bien llana, de Fráncfort del Meno; la huella de lobo se considera uno de los logotipos de actividades al aire libre más geniales que existen.
La marca de diseño Hugo Boss transmite glamour y cosmopolitismo, pero tiene su sede en la tierra de Baden-Württemberg. Y quien busque la “calidad alemana” no en un escaparate, sino en unos auriculares, acabará rápidamente en Sennheiser y Beyerdynamic. Y así podríamos seguir alargando la lista.