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La interconexión y el intercambio de información son fundamentales en la lucha contra el terrorismo.
La interconexión y el intercambio de información son fundamentales en la lucha contra el terrorismo. © picture alliance/SvenSimon/Frank Hoermann; Shutterstock/Gorodenkoff; Collage: Fazit

“Nuestra respuesta a los atentados del 11 de septiembre”

Como respuesta al 11-S se creó el Centro Conjunto Contra el Terrorismo. Marc Hallensleben, de la Oficina Federal de Investigación Criminal, habla sobre los atentados evitados y el yihadismo en línea.  

04.09.2026Helen SibumInterview: Helen Sibum

Señor Hallensleben, ¿qué lecciones extrajo Alemania de los atentados del 11 de septiembre para la lucha contra el terrorismo? 

El 11 de septiembre de 2001 supuso un antes y un después para los organismos de seguridad de todo el mundo. Nunca antes se había producido un atentado de semejante magnitud, perpetrado por una organización terrorista extranjera. Posteriormente, se descubrió que ya había habido indicios. Algunos fueron investigados por la CIA, otros por el FBI y otros por comisarías de policía locales. El problema era que no se intercambiaron la información. En Alemania también había una red que pasó desapercibida: la llamada Célula de Hamburgo. En Alemania, el principio de separación da lugar a una configuración específica: el cuerpo policial y los servicios de inteligencia deben estar separados en lo que respecta a sus competencias y organización. Por tanto, nos planteamos la siguiente pregunta: ¿Cómo podemos extraer lecciones del 11-S para nuestra arquitectura de seguridad sin vulnerar el principio de separación? La principal respuesta a esta cuestión fue el Centro Conjunto Contra el Terrorismo (GTAZ, por sus siglas en alemán), creado en 2004, que se ocupa del terrorismo y el extremismo de motivación islamista. Desde entonces se han creado otros centros para abordar otros fenómenos.  

Retrato de un hombre
Marc Hallensleben, director del departamento “Terrorismo/Extremismo de Motivación Islamista” de la Oficina Federal de Investigación Criminal © BKA

¿Cómo funciona el GTAZ? 

Es una plataforma conjunta de comunicación y cooperación de 40 organismos: las Oficinas Regionales para la Protección de la Constitución y las Oficinas Regionales de Investigación Criminal de los 16 estados federados, la Oficina Federal de Investigación Criminal, la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, el Servicio Federal de Inteligencia y otros organismos. El intercambio de información en el GTAZ se lleva a cabo respetando estrictamente el principio de separación establecido por ley entre la policía y los servicios de inteligencia, así como las respectivas disposiciones sobre la transmisión de datos. Los organismos participantes colaboran en distintos formatos, que difieren en cuanto a sus objetivos y composición. Desempeñan diversas funciones, como el análisis, la prevención, la protección y la persecución penal. Esta estructura ha tenido éxito y ha demostrado su eficacia.  

Personas sentadas alrededor de una mesa larga
En el GTAZ intercambian información 40 organismos federales y regionales. © picture alliance/dpa | Bernd von Jutrczenka
Si no llamamos la atención, es que hemos hecho un buen trabajo.
Marc Hallensleben, director del departamento “Terrorismo/Extremismo de Motivación Islamista” de la Oficina Federal de Investigación Criminal

¿Qué logros ha obtenido el GTAZ? 

En los 22 años transcurridos desde la creación del GTAZ, hemos evitado casi 40 atentados. A esto se suman numerosos casos que también fueron tratados en el GTAZ y que, gracias a las medidas adoptadas, no llegaron a convertirse en planes concretos de atentado. Si no llamamos la atención, es que hemos hecho un buen trabajo. Sin embargo, el balance también incluye atentados que no pudimos evitar, como el atentado de 2016 en el mercado de Navidad de la plaza Breitscheidplatz de Berlín. También hemos aprendido de estos casos y hemos adaptado nuestro trabajo. 

Policías patrullan por un mercado de Navidad.
En el pasado, algunos eventos multitudinarios, como los mercados de Navidad, han sido objetivo de atentados. © picture alliance / BEAUTIFUL SPORTS | Stephan Hahne

¿Cuáles son actualmente los mayores retos en la lucha contra el terrorismo de motivación islamista? 

Yo destacaría dos. Por un lado, las diferentes motivaciones de los autores. En el pasado, normalmente nos encontrábamos ante un perfil de autor claramente definido: Personas con unas convicciones ideológicas muy arraigadas que se habían adentrado profundamente en el islam, aunque lo utilizaran para sus propios fines. Esto ha cambiado en los últimos años, lo cual también está relacionado con el yihadismo en línea.  

¿Qué se entiende por yihadismo en línea? 

Se trata de influir en las personas a través de las redes sociales y transmitirles una determinada visión del mundo que adoptan sin tener realmente una formación religiosa. La motivación principal suele residir más bien en satisfacer las propias ideas extremistas o su inclinación hacia la violencia. Hay personas que primero se mueven en entornos de extrema derecha, después en entornos de extrema izquierda y finalmente pasan al islamismo porque allí encuentran una oferta especialmente amplia de material propagandístico que glorifica la violencia. Para nosotros, esto significa que ya no podemos considerar los distintos fenómenos en el ámbito de la delincuencia de motivación política de forma aislada. La necesidad de coordinar los distintos centros de los organismos de seguridad cobrará cada vez más importancia.  

¿Cuál es el segundo gran reto? 

El segundo gran tema es la inteligencia artificial: Por un lado, puede utilizarse como medio para cometer delitos o favorecer procesos de radicalización. Al mismo tiempo, puede ayudar en la lucha contra el terrorismo si la utilizamos correctamente. 

 

Marc Hallensleben es director del departamento “Terrorismo/Extremismo de Motivación Islamista” de la Oficina Federal de Investigación Criminal. 

¿Por qué están estrictamente separados la policía y los servicios de inteligencia en Alemania?

El denominado principio de separación es una enseñanza que dejó el nacionalsocialismo. Su objetivo es impedir que vuelva a surgir jamás una organización como la Policía Secreta del Estado (Gestapo, por sus siglas en alemán) de la época nazi. La Gestapo podía recoger información exhaustiva sobre las personas, vigilar, investigar y perseguir de manera arbitraria. Una concentración de poder de este tipo no debía volver a producirse. Sin embargo, el principio de separación no significa que los cuerpos policiales y los servicios de inteligencia no puedan intercambiar información. Los límites concretos están establecidos en las disposiciones relativas a la transmisión de datos. En caso de duda, decide el Tribunal Constitucional Federal